En una resolución que marca un antes y un después para las finanzas nacionales, la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó este viernes la sentencia de primera instancia que condenaba a la Argentina por la expropiación de YPF. Con este fallo, el Estado nacional logra anular una deuda que superaba los 16.100 millones de dólares, cifra que ponía en jaque las reservas y el crédito internacional del país.
El tribunal no solo revirtió la millonaria indemnización, sino que también ratificó la exculpación de la propia petrolera, confirmando que la compañía no tuvo responsabilidad legal durante el proceso de estatización llevado a cabo en 2012.
Los fundamentos de la victoria argentina
La decisión de los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson se basó en los sólidos argumentos presentados por la defensa argentina, que logró demostrar errores críticos en el fallo anterior de la jueza Loretta Preska.
Uno de los puntos centrales fue la cuestión de la jurisdicción. Argentina sostuvo con éxito que un conflicto derivado de leyes locales y estatutos de una empresa argentina debía resolverse en tribunales de nuestro país. Además, se probó que la interpretación inicial sobre el derecho societario y administrativo argentino había sido errónea, invalidando la supuesta obligación de realizar una oferta pública de adquisición (OPA) al momento de la expropiación.
El fin de una batalla de una década
El litigio, iniciado en 2015 por los fondos Burford Capital y Eton Park, había llegado a su punto más crítico en 2023 con una condena que obligaba al país a pagar la suma astronómica más intereses acumulados. Sin embargo, la estrategia judicial coordinada a través de distintos periodos de gobierno permitió llegar a esta instancia de apelación con un planteo técnico que finalmente desarticuló las pretensiones de los demandantes.
Incluso en el escenario más pesimista, la defensa había propuesto un recálculo basado en el tipo de cambio de 2023 que hubiera reducido la multa a unos US$ 4.920 millones. No obstante, el fallo de la Cámara fue mucho más allá, otorgándole a la Argentina un triunfo total al revocar la sentencia por completo.
El último recurso
Aunque los fondos de inversión conservan la posibilidad de acudir a la Corte Suprema de los Estados Unidos como última instancia, los analistas legales coinciden en que es altamente improbable que el máximo tribunal acepte revisar el caso. Con esta resolución, la Argentina cierra uno de sus capítulos judiciales más complejos y onerosos de las últimas décadas en el exterior.
