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La investigación por presuntas dádivas y negociaciones incompatibles contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este viernes declaraciones que complican su situación judicial. Ante los tribunales de Comodoro Py, la secretaria del broker aéreo encargado del viaje ratificó que la factura del vuelo fue abonada íntegramente por el periodista Marcelo Grandío, contradiciendo la versión del funcionario nacional.

Un mensaje de texto en plena declaración

La jornada en el juzgado de Ariel Lijo tuvo un momento de alta tensión. Mientras Vanesa Tossi —secretaria del piloto Agustín Issin— prestaba testimonio, recibió un mensaje de Grandío en su teléfono personal: “Vane, ¿podés hablar?”. El episodio quedó asentado en el expediente que instruye el fiscal Gerardo Pollicita como un posible intento de contacto durante la carga de pruebas.

Tossi confirmó un dato central para la fiscalía: Grandío habría solicitado que el vuelo no fuera facturado, pedido al que la empresa se negó. Finalmente, la documentación salió a nombre de la productora del periodista, la misma que mantiene contratos vigentes con la TV Pública y Radio Nacional.

Las piezas que no encajan

La Justicia intenta armar el rompecabezas de un viaje que Adorni asegura haber pagado con fondos propios, pero que los registros contables desmienten:

La versión de Adorni: En conferencia de prensa, afirmó que costeó los pasajes de su familia.

El testimonio del piloto: Agustín Issin declaró que Grandío compró un "paquete" de 10 vuelos por 42.000 dólares y que de allí se descontaron los tramos hacia Uruguay.

La ruta del dinero: La única factura existente está a nombre de la productora de Grandío, lo que refuerza la hipótesis de una "atención" o retribución de favores.

Allanamiento en la TV Pública

En paralelo a los testimonios, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) intervino este viernes la sede de la emisora estatal. El objetivo fue retirar copias de al menos cuatro contratos que la productora de Grandío firmó con el canal.

La sospecha principal es que Adorni, quien posee control jerárquico sobre los medios públicos, podría haber beneficiado a su amigo con contrataciones estatales, y que el viaje en jet privado habría sido la contraprestación por dichos acuerdos.