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Una licitación millonaria del PAMI para el servicio de oxigenoterapia ha quedado bajo la lupa tras una grave denuncia presentada por la compañía alemana Linde. La acusación apunta a la empresa Oxitesa, vinculada a figuras de confianza del Ministerio de Economía, por presunta falsificación de certificaciones técnicas para adjudicarse un contrato de 27.000 millones de pesos.

El conflicto escala no solo por el monto del contrato, sino por las supuestas irregularidades en el proceso licitatorio y los vínculos políticos de los beneficiarios.

El entramado detrás de la adjudicación

La empresa beneficiada, Oxigeno y Tecnología (Oxitesa), de origen salteño y propiedad de Álvaro Herrera, logró expandir sus operaciones a nivel nacional tras asociarse con Martín Voss. Según fuentes del sector, este vínculo fue determinante para que la firma lograra desembarcar en el PAMI como proveedora de equipos de oxígeno y dispositivos respiratorios para afiliados con patologías crónicas.

Sin embargo, la denuncia presentada por la multinacional Linde revela fallas estructurales en la presentación de la empresa:

·Falta de habilitación: Oxitesa no contaría con el registro de la Anmat como productora o fraccionadora de oxígeno medicinal.

·Uso no autorizado de certificados: Ante la falta de avales propios, la firma habría presentado certificaciones de la propia Linde (bajo su marca Praxair) sin el consentimiento de los alemanes para cumplir con los requisitos del pliego.

·Antecedentes en Salta: Se señala que la empresa operó durante años en el norte gracias a las gestiones de Ramiro Barreiro, exfuncionario de salud provincial, a pesar de haber sufrido cinco quitas de habilitación por parte de Anmat.

La "tregua" y las dudas sobre el control estatal

Un punto que genera suspicacias en el mercado es el destino de la denuncia original. Aunque Linde acusó formalmente a Oxitesa de incumplir el reglamento de Anmat para la fabricación y comercialización de gases medicinales, la presentación fue sugestivamente archivada.

A pesar del conflicto por el uso indebido de su nombre, la multinacional alemana continúa proveyendo el insumo básico a Oxitesa, lo que alimenta versiones sobre un posible "acuerdo" de convivencia para no interrumpir el servicio prestado al PAMI.

Redeterminaciones de precios bajo sospecha

Además de las irregularidades técnicas, el contrato de 27 mil millones de pesos presenta anomalías financieras. Si bien el pliego original de la licitación 11/24 establecía explícitamente que no se aplicarían actualizaciones de precios, el contrato ya habría sufrido al menos dos redeterminaciones.

Fuentes de la industria advierten que estas actualizaciones alcanzaron subas cercanas al 70%, contradiciendo las condiciones bajo las cuales compitieron el resto de los oferentes y encareciendo significativamente el costo para el organismo previsional.