La ministra de Seguridad saliente, Patricia Bullrich, quien asumirá su banca en el Senado el 10 de diciembre, anunció públicamente su intención de utilizar su nuevo rol legislativo para fiscalizar la transparencia y el funcionamiento interno de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), poniendo en la mira a su presidente, Claudio "Chiqui" Tapia.
Las declaraciones de la futura senadora llegan en un contexto de fuerte controversia en el fútbol local, marcada por una drástica sanción impuesta a Estudiantes de La Plata, lo que Bullrich calificó como una muestra de la discrecionalidad del organismo.
"Un monopolio con muchas irregularidades"
En diálogo con Radio Mitre, Bullrich fue contundente al describir a la entidad madre del fútbol argentino y al dirigente Tapia:
"Yo lo digo como senadora. La AFA es una asociación sin fines de lucro que tiene el monopolio de todo. ¿Por qué tiene el monopolio de todo? ¿Cómo es la democracia interna? ¿Cómo es el sistema de elección? Acá hay muchas irregularidades y yo me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia de una asociación que no es cualquier asociación," aseguró la funcionaria.
La crítica se dirigió directamente al modo de gestión, acusando a Tapia de operar con "discrecionalidad total" y de rodearse de "figurones" que se benefician económicamente, mientras los clubes menores se ven obligados a "mendigar" favores. También se refirió a las situaciones de vox populi sobre "clubes y estadios que están acomodados".
El caso Estudiantes como muestra de poder
El disparador de las declaraciones fue la sanción que el Tribunal de Disciplina de la AFA impuso a Estudiantes de La Plata por negarse a rendir honores a Rosario Central, club que acababa de ganar un torneo. Pese a que la AFA intentó imponer el "pasillo de reconocimiento" como una "ley" antes del cruce, los jugadores de Estudiantes le dieron la espalda al equipo campeón al ingresar al campo.
Cinco días después de este gesto de protesta, la AFA dictó un castigo severo: el presidente del club, Juan Sebastián Verón, fue suspendido por seis meses, y todos los futbolistas involucrados recibieron dos fechas de suspensión.
Bullrich criticó la desproporción de la pena: "Por ponerse de espaldas le metieron una sanción como si fuera que hubieran asesinado a alguien. Realmente, una cosa increíble".
Consultada sobre si su objetivo es solicitar la intervención del organismo, la futura senadora aclaró que aún está "estudiando desde la perspectiva legal" la situación, pero insistió en que buscará poner fin a la "discrecionalidad e incumplimiento de la ley" dentro de la institución.
