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La formación de un nuevo y potente espacio federal en la Cámara de Diputados atraviesa una fase de intensa controversia por la conducción, poniendo en riesgo la unificación de fuerzas. El debate se centra en quién debe presidir el eventual interbloque que busca fusionar a Encuentro Federal, liderado por Miguel Ángel Pichetto, con el sector emergente Provincias Unidas.

La tensión se desató porque Pichetto manifestó su interés en retener la presidencia de esta nueva alianza ampliada. Sin embargo, los gobernadores que impulsan Provincias Unidas —incluyendo a Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora e Ignacio Torres— sostienen que el liderazgo debe ser ejercido por una figura que represente directamente a las administraciones provinciales. Para ello, impulsan el nombre de la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia.

La visión de Provincias Unidas

Consultada sobre la disputa, Scaglia fue clara al trazar la línea estratégica de su espacio, dejando la pelota en la cancha de Pichetto y sus aliados:
"No hablé con él (Pichetto). Nosotros construimos Provincias Unidas desde el día en que lanzamos nuestro proyecto político, lo llevamos adelante, y obviamente es más que bienvenido a ser parte de Provincias Unidas", afirmó la actual vicegobernadora de Santa Fe.

Scaglia subrayó que el proyecto nació bajo el mandato explícito de los gobernadores para crear una representación en el Congreso. Por lo tanto, aunque celebran la posible incorporación de Encuentro Federal, el eje de la conducción debe ser provincial. "Nosotros desde el primer día dijimos que teníamos un proyecto que venía de la mano de los gobernadores que se llamaba Provincias Unidas", recalcó.

Objetivo: ser la tercera fuerza contundente

Más allá de la batalla por la presidencia, el objetivo del grupo es consolidarse como un pilar fundamental en la Cámara Baja. Scaglia descartó la idea de un interbloque laxo en el corto plazo, favoreciendo en cambio la creación de una fuerza unificada y sólida.

"En principio se piensa en un bloque sólido, contundente y que pueda ser la tercera fuerza de la Cámara Nacional", concluyó Scaglia.

El éxito de esta negociación no solo determinará el equilibrio de poder en Diputados, sino también la capacidad de los gobiernos provinciales de influir en la agenda legislativa nacional.