La Justicia dictó prisión preventiva para dos de los acusados, mientras que el presunto autor material continúa prófugo. La fiscalía detalló la persecución, el robo y las más de 20 puñaladas que terminaron con la vida del joven de 19 años.
La investigación judicial por el asesinato de Benjamín Scerra sumó definiciones contundentes en los tribunales. Durante una audiencia clave, el Ministerio Público de la Acusación imputó formalmente a tres hombres pertenecientes a una misma familia y reveló la trama de violencia, despojo y ocultamiento que precedió al hallazgo del cuerpo del adolescente en la zona de la bajada Electroclor.
Por disposición del magistrado Carlos Gazza, los dos sospechosos que ya fueron capturados permanecerán tras las rejas bajo la modalidad de prisión preventiva por un plazo inicial de 90 días, mientras las fuerzas de seguridad concentran sus esfuerzos en localizar al tercer implicado.
Roles y calificaciones: la acusación de la fiscalía
El fiscal Aquiles Balbis detalló el grado de participación que habría tenido cada uno de los involucrados en el homicidio:
Alexis Hereñu (Prófugo): Señalado como el eslabón principal, afronta cargos por robo calificado y homicidio criminis causa (matar para ocultar otro delito o asegurar su impunidad).
Darío Alexis Hereñu (34): Imputado en calidad de coautor penalmente responsable del asesinato.
Luciano Hereñu (23): Enfrenta una doble acusación por coautoría y encubrimiento agravado.
Emboscada en la madrugada: la reconstrucción del hecho
La reconstrucción oficial ubica el inicio de la secuencia fatal en las primeras horas del pasado 9 de mayo. Benjamín caminaba junto a Alexis Hereñu —conocido en el barrio como “El Corto”— por las inmediaciones de El Rosedal y Presidente Roca, un sector que divide las localidades de Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez.
Bajo engaños, el acusado invitó a la víctima a ingresar a una vivienda familiar. En el interior del inmueble se desató una fuerte discusión que rápidamente se trasladó a la vía pública. Allí, Alexis y Darío comenzaron a agredir físicamente al joven de 19 años, quien les exigía a gritos que le devolvieran el teléfono celular que le habían arrebatado dentro de la casa.
La situación se tornó aún más violenta cuando Alexis volvió a ingresar al domicilio y regresó armado con un cuchillo. Secundado por sus hermanos, acorraló a Benjamín en el suelo, momento en el que además aprovecharon para quitarle el calzado.
Cacería en el monte y desenlace fatal
A pesar de que algunos residentes de la zona intentaron intervenir al notar el ataque, provocando una breve dispersión de los agresores, la tregua duró pocos segundos. Benjamín buscó refugio corriendo hacia una zona de malezas y monte bajo, pero fue perseguido incansablemente por el grupo.
Fue en ese descampado donde se ejecutó el ataque definitivo. De acuerdo a los datos de la autopsia presentados por los peritos forenses, el cuerpo de la víctima presentaba más de 20 lesiones de arma blanca distribuidas entre la zona del cuello, el torso y la espalda, sufriendo un shock hipovolémico a causa de las heridas.
Con el objetivo de borrar los rastros del homicidio y quedarse de forma definitiva con la campera, las zapatillas y el celular del chico, los atacantes arrojaron el cadáver al fondo de un pozo.
El dato vecinal que destrabó la búsqueda
La desaparición de Benjamín había movilizado activamente a la comunidad de Granadero Baigorria con rastrillajes autoconvocados y campañas en redes. Tras varias jornadas de incertidumbre y un primer procedimiento policial fallido que incluyó momentos de tensión y el incendio de un vehículo, un testimonio civil cambió el rumbo del caso.
Un habitante del barrio aportó de forma confidencial detalles de una charla sospechosa que oyó en los alrededores. Esa pista estratégica reorientó las tareas de búsqueda hacia un predio contiguo a la firma Celulosa, donde finalmente los allegados de la víctima dieron con el paradero del cuerpo oculto.
