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Se trata de Juan Gabriel Aguilar y Alexis Ezequiel Risso, quienes operaban en diversos puntos de venta, incluyendo sectores cercanos a espacios recreativos infantiles. La Justicia les impuso una restricción de acercamiento de 500 kilómetros a la localidad.


SAN PATRICIO DEL CHAÑAR – En un fallo que cierra un capítulo clave de una investigación iniciada en 2025, la Justicia neuquina condenó a dos nuevos integrantes de una banda dedicada al narcomenudeo. La fiscal del caso, Silvia Moreira, alcanzó un acuerdo de procedimiento abreviado para sentenciar a los acusados por la comercialización de estupefacientes en la zona de la toma La Costa y el barrio Parque Industrial.

El esquema: ventas a la vista de todos

La investigación judicial logró probar que, entre abril y julio del año pasado, los ahora condenados formaron parte de una organización con al menos cuatro "bocas" de expendio.

El centro de operaciones principal se ubicaba en una vivienda de la calle 120, donde el flujo de compradores era constante.

Uno de los puntos más graves señalados por la fiscalía fue la impunidad con la que operaba la red: los clientes adquirían las dosis y, en muchos casos, consumían la droga en una plazoleta frente al domicilio, frecuentada diariamente por niños del barrio.

El botín y la condena

Durante los operativos realizados en el marco de esta causa, las fuerzas de seguridad habían logrado un secuestro significativo de elementos que demuestran la escala de la operación:

·Droga: Más de 700 gramos de cocaína y un kilo de marihuana.

·Efectivo: $11 millones de pesos argentinos, que fueron decomisados por el Estado.

·Logística: Balanzas de precisión, elementos de fraccionamiento y un vehículo.

Por su rol como partícipes secundarios en el delito de comercialización de estupefacientes agravada, el juez Luis Giorgetti homologó la pena de 3 años de prisión en suspenso.

Destierro y reglas de conducta

Si bien Aguilar y Risso recuperarán la libertad, deberán someterse a un estricto régimen de control por el mismo periodo de la condena. La medida más drástica impuesta por la Justicia busca erradicar definitivamente la influencia de los condenados en la zona: tienen prohibido acercarse a menos de 500 kilómetros de San Patricio del Chañar.

Además, deberán fijar domicilio fuera de la región, presentarse ante organismos de control, abstenerse del consumo de estupefacientes y evitar el abuso de alcohol. Dado que las partes renunciaron a los plazos de impugnación, la sentencia quedó firme y su cumplimiento es inmediato.