En medio del dolor por el asesinato de un alumno de 13 años en la Escuela N° 40, el testimonio de Axel, amigo cercano del agresor, arroja luz sobre la imprevisibilidad del ataque. En declaraciones televisivas, el joven manifestó su sorpresa ante el estallido de violencia de quien consideraba un compañero "común" y sin comportamientos erráticos previos.
La reconstrucción del minuto cero
El relato de Axel permite precisar la frialdad con la que se inició la secuencia. Al ingresar al establecimiento a las 7:00 de la mañana, mientras el resto del alumnado se disponía a realizar el izamiento del pabellón nacional, el atacante se dirigió directamente al sector de sanitarios.
"Lo que tengo entendido es que entra y se va directo al baño. Allí es donde saca la escopeta y efectúa el primer disparo", detalló el testigo. Tras las detonaciones, el caos se apoderó de la institución, impidiendo cualquier contacto entre los estudiantes y el agresor, quien fue rápidamente aislado por las autoridades.
El interrogante sobre el móvil: ¿Acoso escolar?
Uno de los puntos más sensibles del testimonio radica en la posible motivación del adolescente. Aunque Axel aseguró que el joven no consumía sustancias y mantenía una conducta habitual, al ser consultado por las imágenes que circularon recientemente, reconoció patrones de hostigamiento:
·Evidencia de bullying: Al observar el video viralizado, el testigo confirmó que se trata de su amigo siendo molestado en el aula. "Se podría decir que sufría bullying, aunque no sé quiénes eran los que lo agredían", admitió.
·Cambio de personalidad: "De todo el tiempo que lo conozco, nunca lo vi tan violento así", subrayó, remarcando que el desenlace fue absolutamente inesperado para todo su círculo social.
Clima de conmoción
Mientras la justicia penal juvenil avanza con los peritajes sobre el arma y el entorno familiar, la comunidad educativa de San Cristóbal intenta procesar un hecho que fracturó la rutina escolar. El testimonio de Axel refuerza la hipótesis de un conflicto silencioso que terminó de la peor manera, poniendo nuevamente en debate la detección temprana de casos de acoso en las aulas santafesinas.
