Un grave episodio de violencia que involucra a dos menores de edad conmociona a la ciudad de La Plata. Un niño de 12 años debió recibir asistencia médica tras sufrir un impacto de proyectil, en un hecho donde el principal señalado es su propio primo, un adolescente de 14 años.
Inconsistencias y alerta escolar
El caso salió a la luz gracias a la intervención de las autoridades del Centro de Formación Integral N°3. La directora del establecimiento detectó contradicciones en el relato de la madre de la víctima, lo que activó los protocolos de protección:
·Primera versión: La familia indicó inicialmente que el menor había sido baleado por su primo, pero que no denunciaron el hecho por temor a represalias y presuntas amenazas internas.
·Cambio de relato: Días después, al regresar el niño a clases con una venda en la pierna, la versión oficial de la madre viró hacia un supuesto accidente deportivo durante una práctica de fútbol.
Ante la falta de claridad, la directora de la escuela radicó la denuncia y escoltó a la familia al Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero, donde se constató que la lesión presentaba orificio de entrada y salida de bala.
El curso de la investigación
La causa, que ya se encuentra bajo la órbita de la justicia platense, busca establecer dos ejes fundamentales:
La naturaleza del disparo: Se intenta determinar si el ataque fue un hecho accidental o si existió intencionalidad por parte del adolescente de 14 años.
El rol del entorno: Se investiga si existió una maniobra de encubrimiento por parte de los adultos responsables para evitar la intervención policial y judicial.
Afortunadamente, el niño se encuentra fuera de peligro, mientras los peritos judiciales avanzan con la toma de testimonios y el análisis de las evidencias para esclarecer lo ocurrido en el ámbito privado de la familia.
