Una investigación que se extendió por más de ocho meses culminó este martes con una serie de allanamientos en barrios residenciales de la capital cordobesa. El operativo, ejecutado por la División Antidrogas de la Policía Federal, reveló no solo una red de cultivo y comercialización de estupefacientes de alta potencia, sino también un inquietante depósito de restos humanos bajo sospecha de uso ritual.
Bajo las órdenes del Juzgado Federal N°1, la PFA registró un local de venta de artículos de cultivo (grow shop) y tres domicilios particulares en los barrios Los Paraísos y Alta Córdoba. En los procedimientos se incautaron 37 plantas en floración, 410 semillas envasadas al vacío y dos bolsas con flores de marihuana (cogollos). Además de vaporizadores "Dozo Live Rosin", dispositivos de alta gama que contienen THC-A (una variante sintética de gran potencia). Estos equipos reflejan la inflación del sector informal: su valor pasó de $90.000 en noviembre a $150.000 en la actualidad. Se halló cerca de medio millón de pesos en billetes de baja denominación.
El descubrimiento más impactante ocurrió en la vivienda de un hombre de 35 años, presunto responsable del comercio online de la red. Allí se encontraron 10 cráneos humanos.
Si bien los investigadores determinaron inicialmente que se trata de piezas laqueadas —comunes en el estudio de la medicina—, uno de los restos encendió las alarmas de los peritos. Se trata de un cráneo pequeño, aparentemente de un niño, que estaba cubierto con restos de cera de vela blanca y negra, y tenía un crucifijo metálico adherido entre las órbitas oculares.
La Justicia Federal investiga ahora si estos restos óseos eran comercializados a través de redes sociales para prácticas de culto o rituales. Aunque la tenencia de material de estudio médico no constituye un delito en sí mismo si su origen es lícito, la intervención con velas y simbología religiosa sugiere un mercado paralelo vinculado a creencias esotéricas que se entrelazaba con la venta de sustancias ilícitas.
Por el momento, el principal implicado permanece a disposición de la justicia mientras se analiza el contenido de los dispositivos electrónicos secuestrados para determinar el alcance de la red.
