En un operativo de control estratégico sobre la Ruta Nacional 40, personal de la Delegación de Fauna de Junín de los Andes interceptó un cargamento clandestino de 600 kilogramos de piñones. El procedimiento, realizado a la altura del Puente La Rinconada, puso al descubierto el transporte de este fruto emblemático sin ningún tipo de documentación legal, presuntamente destinado a la comercialización irregular.
El operativo y el destino de la carga
El secuestro se produjo este jueves durante las tareas de vigilancia que se intensifican por el inicio de la temporada de caza mayor y recolección. Los inspectores detuvieron una camioneta que trasladaba el fruto de la Araucaria araucana (Pehuén) de manera ilegal.
Siguiendo lo establecido por la Ley Provincial de Fauna N.º 2539, la carga fue decomisada y las autoridades labraron las actas de infracción correspondientes. Se informó que el producto será donado a instituciones de bien público, transformando un acto ilícito en un beneficio para la comunidad.
El valor ecológico: ¿Por qué es un delito?
La extracción desmedida de piñones no es solo una infracción administrativa, sino un ataque directo al corazón del bosque andino patagónico. Desde el Parque Nacional Lanín y la Dirección de Fauna explicaron los motivos por los cuales este recurso está estrictamente protegido:
La araucaria es una especie de crecimiento extremadamente lento. Retirar sus semillas del suelo impide el nacimiento de nuevos ejemplares, poniendo en riesgo la continuidad del bosque a largo plazo.
El piñón es la principal fuente de energía para aves y mamíferos nativos durante el otoño y el invierno. Su ausencia afecta la cadena alimenticia de especies que, además, actúan como dispersoras naturales de la semilla.
Más allá de su rol biológico, el pehuén es un símbolo de identidad para la región y las comunidades originarias.
Un llamado a la conciencia colectiva
Las autoridades remarcaron que los Parques Nacionales y áreas protegidas son santuarios de conservación donde la extracción de recursos sin autorización está terminantemente prohibida. "Respetar la normativa no es solo cumplir la ley, es garantizar que las futuras generaciones conozcan este ecosistema único", enfatizaron desde los organismos de control.
