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Una peligrosa modalidad delictiva, más común en grandes urbes como Buenos Aires, hizo su aparición la madrugada de este sábado 24 de enero en las inmediaciones del balneario municipal de Centenario. Al menos cuatro conductores sufrieron daños en sus vehículos y vivieron momentos de extrema tensión en un sector denunciado por su falta de seguridad e infraestructura. (Foto gentileza Centenario Digital)

Una trampa en la oscuridad

El incidente ocurrió en un tramo de la Ruta Cinco Saltos que los vecinos describen como una "boca de lobo" debido a la nula iluminación y la falta de demarcación. Aprovechando estas condiciones, desconocidos colocaron maderas de grandes dimensiones con clavos incrustados, diseñadas para actuar como "miguelitos".

Al transitar por el lugar, los neumáticos de los vehículos fueron perforados, obligando a los conductores a detenerse en medio de la penumbra. Según los testimonios, el temor fue generalizado:

·Sospecha de emboscada: Los afectados creen que el objetivo no era el daño vandálico, sino forzar la detención para cometer asaltos bajo la modalidad de emboscada.

·Impacto: Al menos cuatro vehículos quedaron varados simultáneamente, intentando cambiar neumáticos en una situación de total vulnerabilidad.

Cambio de modalidad y denuncia

Si bien en Centenario se han registrado antecedentes de piedrazos contra autos en movimiento, el uso de dispositivos de clavos representa un salto en la planificación de estos delitos. Una de las víctimas confirmó que realizó el aviso inmediato a la Comisaría Quinta para alertar sobre la presencia de los obstáculos y evitar que más personas cayeran en la trampa.

Los vecinos de la zona exigen mayor patrullaje preventivo y, fundamentalmente, mejoras en el alumbrado público del acceso al balneario para eliminar los puntos ciegos que facilitan este tipo de ataques.