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Un operativo por violencia familiar estuvo a punto de terminar en tragedia en la localidad pampeana de Quemú Quemú. Un hombre de 60 años intentó asesinar al subcomisario Julio Martínez gatillándole un arma en el rostro, pero el proyectil no salió y el agresor terminó herido y detenido.


El origen del conflicto


Los hechos se precipitaron el martes por la noche, luego de que una joven de 18 años se presentara en la dependencia policial para denunciar a su padre por lesiones físicas.

Ante la gravedad del relato, el jefe de la unidad y un oficial subalterno se dirigieron de inmediato al domicilio del acusado para intervenir.

La emboscada y el ataque

Según fuentes policiales, el sospechoso utilizó una maniobra de distracción para atacar a las autoridades:

Al arribo de los uniformados, el hombre fingió una actitud colaborativa para acercarse al subcomisario Martínez.

En un movimiento rápido, sujetó al jefe policial del brazo y lo arrastró hacia el interior de la propiedad.

Una vez dentro, le apuntó directamente a la cara y accionó el gatillo. Por razones que se investigan —presumiblemente una falla mecánica del arma—, el disparo no se produjo.

Resolución y estado del detenido

Ante el peligro inminente de muerte para su superior, el oficial de servicio que participaba del operativo reaccionó utilizando su escopeta reglamentaria. Realizó un disparo preventivo que impactó en una de las piernas del atacante, logrando neutralizarlo de inmediato.

El agresor fue derivado bajo estricta custodia policial al Hospital Gobernador Centeno de General Pico. Actualmente permanece internado y enfrentará cargos por tentativa de homicidio agravado, además de la denuncia original por violencia de género.