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Lo que comenzó como una travesura infantil o una falta de respeto a la propiedad privada escaló hasta convertirse en una grave denuncia penal en el barrio Palermo, de la ciudad de Ojo de Agua, Palermo. Una disputa entre vecinas por el uso no autorizado de una piscina derivó en un violento enfrentamiento que incluyó amenazas de muerte y el uso de un cuchillo.

El detonante: Invasión a la propiedad privada

La situación se desencadenó cuando Karen Daiana Calderón, quien se encontraba en casa de un familiar, fue alertada mediante un video enviado por otra vecina. En las imágenes se veía claramente cómo un grupo de menores de edad había saltado el cerco e ingresado sin permiso a la pileta de su domicilio.

Ante la imposibilidad de acudir de inmediato, Calderón solicitó a su tía, Lucía Escobar, que se acercara a la vivienda para desalojar a los intrusos. Al llegar, Escobar se encontró con cuatro niños (tres niñas y un varón) disfrutando del agua. A pesar de los pedidos de la mujer para que se retiraran, los menores se negaron a acatar la orden, lo que dio inicio a la confrontación.

De la discusión al ataque con cuchillo

Según consta en el legajo judicial, la madre de tres de las niñas, identificada como Tania Melany Basualdo, intervino en la escena. Lejos de pedir disculpas por el accionar de sus hijas, Basualdo habría iniciado una violenta discusión con Escobar que rápidamente pasó de los insultos a la agresión física.

La denuncia formal detalla que la situación alcanzó su punto más crítico cuando la madre de los menores habría extraído un arma blanca para amedrentar a la propietaria. El episodio dejó como saldo lesiones en la víctima y una denuncia radicada por amenazas calificadas y lesiones leves.

Actuaciones judiciales

El caso ya se encuentra en manos de las autoridades policiales de Ojo de Agua, quienes tomaron testimonio a los involucrados y a los testigos que presenciaron el altercado en el barrio Palermo. La Justicia deberá determinar ahora las responsabilidades de Basualdo por el ataque y evaluar las medidas de restricción necesarias para evitar que el conflicto vecinal continúe escalando.