Un violento episodio sacudió la tranquilidad del centro de Brandsen, CABA, cuando un niño de 13 años fue atacado de forma imprevista por un hombre de aproximadamente 30 años. El hecho, que ocurrió a plena luz del día, quedó registrado por cámaras de seguridad y generó una rápida movilización vecinal que evitó lo que pudo haber sido una tragedia mayor.
La emboscada y el absurdo reclamo
El menor caminaba distraído por una esquina céntrica cuando el agresor, sin mediar palabra previa, le propinó un golpe certero en el rostro. Según los registros fílmicos y el testimonio de la familia, el atacante gritó una acusación carente de sentido para la víctima: “Eh, wacho ¿qué te metés con mi vieja?”.
La violencia del impacto, que afectó el pómulo y el labio del niño, fue tal que el padre de la víctima aseguró en medios locales que el agresor intentó continuar con el ataque. "Se salvó porque paró gente, pero lo iba a rematar", declaró el progenitor, subrayando la disparidad física entre un adulto de contextura robusta y un niño de 1,60 metros.
El parte médico y la respuesta institucional
Tras el ataque, el niño fue trasladado al hospital local donde los facultativos constataron lesiones compatibles con un fuerte traumatismo:
·Lesión 1: Fuerte hematoma en el pómulo izquierdo.
·Lesión 2: Corte profundo en la parte interna del labio.
Más allá de lo físico, la Comisaría de la Mujer intervino ofreciendo asistencia psicológica para el menor, ante el shock que supone una agresión de este tipo por parte de un desconocido en la vía pública.
Situación procesal del agresor
Gracias a las cámaras de seguridad del comercio ubicado en la esquina del incidente, la policía logró una identificación positiva del sujeto. El atacante ya ha sido localizado y su domicilio está bajo vigilancia mientras se aguarda la orden de detención formal.
El caso ha abierto un debate sobre la salud mental y la peligrosidad del individuo. La familia de la víctima enfatizó la importancia de la denuncia para generar un antecedente jurídico, especialmente ante un agresor que demuestra una conducta errática y violenta contra personas vulnerables. "Una persona que golpea de la nada a un chico no puede estar libre", sentenció el padre.
