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El misterio que rodeó el hallazgo de un cadáver calcinado dentro de una camioneta en el paraje Quila Quina, en San Martín de los Andes, empieza a esclarecerse. La Policía de Neuquén informó que, si bien la autopsia es la clave para la confirmación final, la principal hipótesis apunta a una muerte por decisión propia.

El comisario Heriberto Puel, a cargo de la investigación, indicó que la dueña del vehículo, una Fiat Fiorino, relató que se la había prestado a su hermano, un hombre de más de 50 años. Su testimonio fue crucial: la mujer reveló que su hermano era paciente oncológico y enfrentaba graves problemas económicos y familiares, y lo había notado "triste".

El hallazgo se produjo en un camino sinuoso, alertado por pobladores que vieron una densa columna de humo. El rápido accionar de los Bomberos Chapelco permitió extinguir el fuego, pero el cuerpo, que estaba en el asiento del acompañante, quedó completamente carbonizado.

Las pericias realizadas por la División Criminalística de Junín de los Andes no encontraron indicios de violencia o la participación de terceros. La evidencia física, sumada a las declaraciones de la dueña de la camioneta, fortalecen la teoría de que se trató de un trágico final.