Un reciente informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), elaborado por los investigadores del Conicet Gustavo García Zanotti y Martín Schorr, pone bajo la lupa la reconversión de las grandes industrias argentinas en el actual contexto económico. El estudio revela que, ante la apertura de importaciones promovida por el gobierno de Javier Milei, empresas emblemáticas han comenzado a sustituir la fabricación nacional por productos extranjeros, comercializándolos con brechas de precios que multiplican varias veces su costo de origen.
Brechas de precios: del puerto a la góndola
El informe detalla casos específicos donde la diferencia entre el costo de importación (incluyendo flete, seguros y aranceles) y el precio de venta final (sin IVA) resulta llamativa. Según el relevamiento basado en datos de Aduana y sitios oficiales:
·Essen: Una cacerola importada con un costo de $50.055 se ofrece al público por $384.000 (7,7 veces su valor).
·Easy: Una silla plegable que ingresa al país por $4.230 se comercializa a $32.000 (7,6 veces más).
·Lumilagro: Un termo con costo de importación de $8.178 llega a la góndola a $44.000 (5,4 veces más).
·Adidas: Calzado con costo de origen de $26.790 se vende a $100.000 (3,7 veces más).
Desindustrialización y desempleo
Los investigadores advierten que esta estrategia no es solo un cambio de modelo de negocios, sino que tiene un impacto directo en el mercado laboral. Empresas como Lumilagro y Essen han registrado despidos (170 y 30 empleados respectivamente), mientras que proveedores de Adidas (Dass) y fabricantes de celulares como Newsan han cerrado plantas o suspendido personal en provincias como Buenos Aires y Tierra del Fuego.
"La apertura importadora permite que grandes firmas reemplacen actividad industrial por comercialización con márgenes brutos muy elevados, erosionando capacidades productivas acumuladas durante décadas", señalan los autores del estudio.
La defensa de los empresarios
Desde el sector empresarial, las explicaciones apuntan a la estructura de costos interna de Argentina. Martín Nadler, dueño de Lumilagro, rechazó las conclusiones del IPyPP asegurando que la rentabilidad neta es mucho menor.
Nadler argumentó que el precio final se ve afectado por:
1.Carga impositiva: Particularmente el impuesto a los Ingresos Brutos.
2.Logística y almacenamiento: Los altos costos de distribución en el país.
3.Comisiones de venta: Gastos por transacciones en plataformas como Mercado Libre y publicidad digital.
4.Estructura comercial: El margen que queda en manos de mayoristas y minoristas.
El dilema del "flujo circular"
Mientras el Ministerio de Economía elogia que la competencia extranjera obligue a los industriales a "dejar de cazar en el zoológico" para favorecer al consumidor con precios más bajos (especialmente en calzado y electrodomésticos), los economistas del IPyPP plantean una paradoja a largo plazo.
Al destruirse el empleo industrial y disminuir los ingresos de las familias, el mercado interno se achica. Bajo la premisa de que "el gasto de uno es el ingreso de otro", advierten que, aunque los productos sean más baratos, los argentinos tendrán cada vez menos recursos para adquirirlos, consolidando un modelo donde los mayores beneficiarios son los importadores y la producción extranjera, principalmente la de China.
