El mayor banco privado del país cerró el cuarto trimestre de 2025 con pérdidas por más de 83.500 millones de pesos. El mercado reaccionó con una caída del 14% en su cotización de Wall Street, reflejando el fin del "viento de cola" financiero y el impacto del deterioro del crédito al consumo.
BUENOS AIRES – El sistema bancario argentino ha comenzado a mostrar las grietas de la recesión en sus balances. El Grupo Financiero Galicia, termómetro del sector privado, reportó una pérdida neta de $83.544 millones en el último tramo de 2025, un resultado que no solo rompió las expectativas de los analistas, sino que encendió las luces amarillas sobre la solvencia del crédito minorista.
El fin del carry trade y el regreso del riesgo crediticio
Durante meses, el negocio bancario se sostuvo mediante la renta financiera. Sin embargo, con la estabilización de la inflación y el aumento de los gastos fijos, el "corazón" del negocio —el préstamo— ha vuelto a primer plano con signo negativo. La ecuación es crítica: aunque el Galicia generó 1,56 billones de pesos por intereses, el 65% de esa ganancia fue absorbido por cargos de incobrabilidad.
Radiografía de la mora en el sistema:
·Tarjetas de crédito: 9,3% de morosidad.
·Préstamos personales: 12% (el sector más afectado).
·Créditos prendarios: 5,8%.
Efecto contagio: Supervielle, Macro y BBVA
El fenómeno no es exclusivo de la familia Escasany. Los indicadores de otras entidades líderes confirman una tendencia sistémica hacia la rentabilidad negativa:
·Supervielle: Registra una mora del 5% y una rentabilidad negativa del 7,7%.
·Macro y BBVA: Siguen la tendencia con indicadores de morosidad que oscilan entre el 4,4% y el 5%, evidenciando que la caída del poder adquisitivo ha perforado la capacidad de pago de los hogares.
Wall Street y la "presión vendedora"
La respuesta de los inversores en Nueva York fue inmediata y contundente. El ADR del Banco Galicia se desplomó un 14% en lo que va del año, operando cerca de los US$ 41,50.
Los operadores de derivados advierten un cambio de clima: el volumen de opciones muestra un aumento en las posiciones defensivas (puts sobre calls), lo que indica que el mercado se está cubriendo ante nuevas caídas. En términos técnicos, los inversores están "recalibrando el riesgo argentino", entendiendo que el sector financiero ya no puede depender exclusivamente de los títulos públicos si el sector privado no logra sanear sus deudas.
Consecuencia: créditos más caros
Para el consumidor, esta crisis de balances tiene una consecuencia directa: las tasas de interés se mantendrán elevadas. Según analistas de mercado, mientras la incobrabilidad siga drenando el margen financiero de los bancos, las entidades no tendrán margen para reducir el costo del financiamiento, alimentando un círculo vicioso de crédito caro y alta morosidad.
