Lo que hace apenas un trimestre se proyectaba como una ambiciosa etapa de crecimiento internacional para Karikal, hoy se ha transformado en una lucha por la supervivencia. La emblemática compañía cordobesa, con seis décadas de historia en la fabricación de insumos para la construcción y el sector automotriz, formalizó ante las autoridades un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), poniendo en alerta a casi un centenar de familias.
Un giro inesperado en la estrategia corporativa
La situación de la empresa resulta paradójica por la velocidad del deterioro. En octubre de 2025, la gerencia había hecho público un proyecto de inversión de 1.200 millones de pesos destinado a inaugurar una planta en Brasil. Sin embargo, en menos de 90 días, la firma debió archivar sus planes de expansión para enfocarse en evitar el cierre de sus dos establecimientos operativos en el este cordobés (barrio La Milka y el Parque Industrial local).
Las razones detrás del colapso
Desde la dirección de la firma señalaron una "tormenta perfecta" de factores macroeconómicos que afectaron su competitividad:
·Apertura comercial: El ingreso de productos extranjeros ha desplazado a la producción local en sectores clave como el revestimiento y el mueble.
·Caída de la demanda: La recesión interna ha desplomado las ventas en el mercado doméstico.
·Estructura de costos: El incremento en los gastos fijos ha dejado a la empresa en una posición vulnerable frente a la competencia importada.
El impacto social
El inicio del PPC busca establecer un marco de negociación para gestionar la crisis, pero la incertidumbre es total para los más de 90 empleados directos. La caída de esta empresa no solo afecta a San Francisco, sino que representa un síntoma del complejo momento que atraviesa la industria manufacturera en el interior del país frente a las nuevas directrices económicas nacionales.
