En un mundo de celebridades distantes, Paula "Peque" Pareto volvió a confirmar por qué su legado trasciende las medallas de oro. La campeona olímpica y médica traumatóloga protagonizó una historia que se volvió viral, al reencontrarse de manera fortuita en el transporte público con un seguidor que, semanas atrás, se había quedado con las ganas de saludarla.
Una segunda oportunidad del destino
La historia tiene un antecedente: en enero, un joven llamado Eduardo compartió el viaje con la judoca pero, paralizado por la timidez, no se animó a interrumpirla. Tras el arrepentimiento, decidió escribirle un mensaje privado por redes sociales. La respuesta de la "Peque" fue una invitación directa a la sencillez: "La próxima, hablame".
Lo que Eduardo nunca imaginó es que la vida le daría una revancha inmediata. Semanas después, al subir a la misma línea de colectivo para ir a trabajar, vio cómo la propia Pareto elegía el asiento justo al lado de él.
El gesto de una verdadera campeona
Esta vez, Eduardo no dejó pasar el momento e inició la conversación. La reacción de la deportista fue la que conmovió a miles de usuarios:
·Iniciativa propia: Lejos de ocultarse, Pareto recordó el intercambio de mensajes y le pidió permiso para sentarse junto a él.
·Cero divismo: La "Peque" no solo aceptó la selfie, sino que ella misma retrató el momento y lo compartió en sus historias de Instagram.
·Identidad ciudadana: "¡Historias de colectivo!", escribió la ganadora del oro en Río 2016, resaltando que sigue eligiendo moverse como una vecina más.
Viralidad y admiración
La secuencia generó una ola de comentarios que destacan la humildad de Pareto, una atleta que, a pesar de haber alcanzado la cima del deporte mundial, mantiene sus pies en la tierra (y en los estribos del transporte público). Para Eduardo, el viaje rutinario se transformó en una lección de vida: a veces, los ídolos no están en un pedestal, sino esperando un "hola" en el asiento de al lado.
