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La villa cordillerana, Capital Nacional del Trekking, comenzó este martes a cobrar un canon a los visitantes que no pernoctan. La medida busca equilibrar el gasto público que genera el turismo de "día completo" y enciende las alarmas en el sector empresarial de la Patagonia.

Desde este martes 3 de marzo, la fisonomía de los accesos a El Chaltén ha cambiado. Ya no basta con cruzar el portal de bienvenida; ahora, el personal municipal y la tecnología digital intervienen para aplicar una medida que venía gestándose desde finales de 2024: el cobro de una tasa por servicios urbanos a quienes visitan la localidad de forma transitoria.

El costo de la "transitoriedad"

La lógica detrás de la Ordenanza N° 253 es simple pero ambiciosa. Las autoridades locales sostienen que el turismo "full day" —aquel que llega por la mañana desde ciudades cercanas como El Calafate y se retira al atardecer— consume recursos municipales (limpieza, mantenimiento de senderos urbanos, baños públicos y gestión de residuos) sin dejar el aporte económico que genera la hotelería formal.

Para evitar que el monto quede desactualizado por la inflación, el municipio fijó el valor de la entrada en el equivalente a dos litros de nafta súper de YPF, lo que hoy se traduce en aproximadamente $3.018 por persona.

Un conflicto de larga data con las agencias

La implementación de este cobro no fue sencilla. Originalmente, la Intendencia pretendía que las agencias de viajes actuaran como agentes de retención, incluyendo la tasa en el precio de sus excursiones. Sin embargo, la resistencia del sector privado fue total.

Gisella Martínez, presidenta de la Asociación de Agencias de Viajes de El Calafate, fue tajante al respecto: para que el sector privado colabore, el Estado debe garantizar transparencia en las contraprestaciones y contar con infraestructura propia para el cobro. Ante la falta de consenso, el municipio decidió tomar las riendas: el cobro se realiza directamente en los puntos de ingreso mediante un sistema de códigos QR, agilizando el trámite para no entorpecer el flujo turístico.

¿Quiénes están exentos?

La normativa busca ser específica para no "castigar" al turista que ya invierte en la localidad:

1.Alojados: Quienes pernoctan en hoteles, cabañas o hosterías locales no pagan, ya que su aporte se considera cubierto por los impuestos comerciales del establecimiento.

2.Transporte de línea: Los pasajeros de ómnibus regulares quedan exceptuados en el control de acceso porque el canon ya está contemplado en la tasa de uso de la terminal terrestre.

3.Residentes y trabajadores: Lógicamente, la medida no afecta a quienes viven o trabajan en la zona.

Aunque el cobro de tasas turísticas suele asociarse al pernocte (como la fallida Ecotasa de Bariloche o el impuesto que pagan los extranjeros en Buenos Aires), el modelo de El Chaltén de cobrar por "pasar el día" es una tendencia global creciente para combatir el turismo de masas.

El caso más famoso es el de Venecia, que recientemente implementó un ticket de 10 euros para excursionistas en temporada alta. En Argentina, la ciudad misionera de Wanda también se sumó a esta iniciativa hace pocos días, cobrando un canon a quienes visitan sus famosas minas de piedras preciosas.