La igualdad cosechada ante Cruzeiro en La Bombonera complicó los planes de Boca Juniors en el Grupo D de la Copa Libertadores. Los dirigidos por Claudio Úbeda perdieron el control absoluto de su destino y ahora dependen de una combinación de resultados, por lo que las miradas del mundo xeneize estarán puestas en el compromiso que sostendrán Universidad Católica y Barcelona de Ecuador.
El duelo que se disputará en territorio chileno será determinante para el futuro del conjunto de la Ribera. El escenario más favorable para Boca es un triunfo del equipo de Guayaquil: si los ecuatorianos se quedan con los tres puntos, el Xeneize obtendrá el pasaje a la próxima fase con solo empatar en la última presentación de la fase de grupos.
Bajo esa hipótesis, Boca y Universidad Católica finalizarían con la misma cantidad de unidades, pero el club argentino prevalecerá gracias al criterio de desempate olímpico (partidos entre sí), beneficiado por la victoria que logró previamente en su visita a Chile. Asimismo, un eventual triple empate en el segundo puesto ante una derrota de Cruzeiro en el cierre de la zona tampoco afectaría a los de Úbeda, quienes mantienen una mejor diferencia de gol general.
La obligación de ganar si hay paridad en Chile
El panorama se volverá drástico para Boca si Universidad Católica logra cosechar unidades este jueves en su estadio. Ya sea mediante una victoria o un empate del elenco trasandino, el margen de error para el Xeneize desaparecerá por completo.
Ante cualquiera de esos dos marcadores, Boca se verá obligado a conseguir un triunfo de forma indispensable en la jornada de cierre en La Bombonera si pretende continuar en el certamen continental. En ese contexto, un empate en el último partido decretaría la eliminación del torneo, ya que los criterios de desempate regulados por la Conmebol favorecerían a sus rivales directos.
