En un nuevo paso hacia la simplificación administrativa y la apertura internacional, el Gobierno argentino, a través del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, oficializó que los ciudadanos de China, India y República Dominicana que posean residencia permanente en los Estados Unidos (Green Card) quedarán eximidos del requisito de visado para ingresar al país.
La medida, anunciada por el ministro Federico Sturzenegger, no solo busca desburocratizar el ingreso de viajeros, sino que se apoya en un principio de "confianza delegada" en los estándares de seguridad estadounidenses para potenciar el turismo y las inversiones en el territorio nacional.
Un mercado de 4 millones de viajeros potenciales
El alcance de esta normativa es masivo. Según estimaciones oficiales, existen más de cuatro millones de personas bajo este estatus migratorio en EE. UU. que ahora podrán planificar viajes a la Argentina bajo las categorías de "Turista" u "Hombres de Negocios" sin realizar trámites consulares previos.
Esta decisión profundiza el sistema de Autorización de Viaje Electrónica (AVE) ya existente, pero eleva el estándar al reconocer que la Green Card implica un proceso de escrutinio por parte de las autoridades norteamericanas mucho más exhaustivo que una visa de turismo convencional.
Fundamentos de la medida: Seguridad y Desregulación
Desde la Dirección Nacional de Migraciones (DNM), ahora bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, se justificó la resolución basándose en tres pilares estratégicos:
·Garantía de Seguridad: Al aceptar la Green Card, Argentina aprovecha los filtros de seguridad y antecedentes penales ya realizados por el gobierno de Estados Unidos, considerando que dichos estándares cumplen con los requisitos de control fronterizo argentinos.
·Competitividad Turística: Al eliminar el costo y el tiempo de espera de una visa tradicional, Argentina se posiciona como un destino más atractivo frente a otros países de la región que mantienen procesos migratorios rígidos.
·Apertura Comercial: Se facilita la llegada de inversores y profesionales de potencias como China e India que, residiendo en la mayor economía del mundo, suelen enfrentar trabas burocráticas para misiones de negocios en el Cono Sur.
El contexto político: "Un paso más hacia la libertad"
El ministro Sturzenegger vinculó directamente esta actualización normativa con la filosofía desreguladora del presidente Javier Milei, agradeciendo la gestión coordinada entre el director de Migraciones, Sebastián Seoane, y el canciller Pablo Quirno.
Para el Ejecutivo, esta medida es parte de una "revolución administrativa" que busca que el Estado deje de ser un obstáculo para la movilidad internacional y la generación de divisas a través del turismo receptivo. La normativa reconoce formalmente a la tarjeta de residencia estadounidense como un documento equivalente al visado nacional, simplificando la logística de aerolíneas y agencias de viajes de todo el mundo.
