Ocurrió a la vera de la Ruta Provincial 13, entre Zapala y Villa Pehuenia. El hecho fue captado por un vecino que registró cómo una pareja ignoró los carteles de advertencia y dejó una fogata sin supervisión en medio de un bosque seco.
En un contexto de alerta máxima por incendios forestales en la cordillera, un nuevo episodio de negligencia humana fue documentado en las cercanías de Villa Pehuenia. Una pareja de turistas, a bordo de un vehículo particular, decidió encender un fuego para cocinar en un sector no habilitado, dejando las brasas encendidas mientras se alejaban del lugar para recorrer la zona del río.
El registro de la imprudencia
La escena fue advertida por un transeúnte que, indignado por la situación, decidió grabar la secuencia. Lo más insólito del video —que se viralizó rápidamente en redes sociales— es que el automóvil de los infractores se encontraba estacionado justo debajo de un cartel que prohibía explícitamente encender fuego en toda el área.
En las imágenes se observa el foco ígneo ardiendo sin control ni vigilancia, rodeado de vegetación altamente combustible por la sequía estacional. El testigo no solo documentó el hecho para generar conciencia, sino que también intervino para alertar a los responsables.
Un riesgo latente en plena emergencia
Tras el reclamo, los turistas regresaron al sitio para sofocar las llamas. Sin embargo, las autoridades y especialistas en manejo del fuego subrayan que este tipo de descuidos son la causa principal del 95% de los incendios forestales en la región. Un cambio en la dirección del viento o una pequeña chispa fuera del perímetro podrían haber desatado una catástrofe irreversible en cuestión de minutos.
Conciencia o sanción
El episodio reavivó el debate sobre la necesidad de aplicar sanciones más severas a quienes violan las normativas de seguridad ambiental. En una temporada marcada por múltiples focos activos y un desfinanciamiento denunciado en las áreas de prevención, la responsabilidad individual aparece como la última barrera de defensa del bosque nativo.
El mensaje de los brigadistas y vecinos de la zona es unánime: el respeto a la cartelería no es opcional. En la cordillera, una fogata mal apagada o una decisión irresponsable puede significar la pérdida de miles de hectáreas de biodiversidad.
