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A partir del 15 de enero, el escenario del mercado tecnológico en Argentina experimenta un cambio radical. Tras un proceso de desgravación iniciado en mayo de 2025, el Gobierno Nacional oficializó la eliminación total de los aranceles aduaneros para la importación de teléfonos móviles, una medida que busca desplomar los precios locales y fomentar la competitividad.

1. El nuevo esquema impositivo

La medida no solo afecta a la telefonía móvil, sino que redefine la carga tributaria de varios sectores electrónicos bajo el Decreto 333/25:

·Celulares: El arancel, que ya había bajado del 16% al 8% el año pasado, queda finalmente en 0%.

·Producción de Tierra del Fuego: Se eliminan los impuestos internos (del 9% al 0%) para celulares, aires acondicionados y televisores fabricados en la isla.

·Electrónica importada: Los televisores y consolas de videojuegos del exterior ven una reducción de sus impuestos internos, que caen a la mitad (del 19% al 9,5%).

2. Impacto esperado en el bolsillo y la macroeconomía

El Poder Ejecutivo proyecta que esta apertura generará una rebaja gradual de precios del 10% para el consumidor final. Según los fundamentos oficiales, el objetivo es garantizar la "inclusión digital" y facilitar el acceso a tecnología de última generación.

Por otro lado, el costo fiscal de esta política no es menor: el economista Juan Carlos Hallak (UBA) estima que el Estado dejará de percibir cerca de USD 250 millones anuales.

3. El dilema de Tierra del Fuego: ¿Competencia o crisis?

La medida ha encendido las alarmas en el polo industrial del sur, donde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande ya manifestó su rechazo tajante.

"Estamos ante una política que atenta contra la producción nacional. Bajar aranceles a cero pone en jaque la estabilidad de la provincia", sentenció Marcos Linares, secretario adjunto del gremio.

Puntos críticos del conflicto:

·Empleo: La industria electrónica genera aproximadamente 8.500 puestos directos en la isla.

·Economía local: El régimen industrial representa el 78% de la actividad económica de Tierra del Fuego.
·Antecedentes: Durante 2025, el sector ya atravesó paros por tiempo indeterminado ante la incertidumbre normativa.

4. ¿Pueden sobrevivir las fábricas nacionales?

A pesar de la quita de protección arancelaria, los productos fueguinos mantienen "baluartes" impositivos que los diferencian de los importados. Según el análisis de Hallak, las plantas locales siguen exentas del 21% de IVA y del 9,5% de impuestos internos, cargas que los equipos extranjeros sí deben abonar. El desafío para las empresas nacionales será optimizar sus costos logísticos para aprovechar esta brecha tributaria frente a la competencia externa.