Ante la alarma generada por brotes recientes, especialistas enfatizan que las especies de roedores que habitan en las ciudades no transmiten la enfermedad. El foco de prevención debe centrarse en el contacto con entornos rurales y la limpieza adecuada de espacios cerrados.
El veterinario Maximiliano Derendinger advirtió sobre la proliferación de desinformación en plataformas digitales a raíz de casos de Hantavirus detectados en un crucero. El profesional buscó llevar tranquilidad a la población urbana aclarando qué animales representan un peligro real y cuáles no.
La distinción fundamental entre roedores
La confusión entre las especies de roedores es uno de los principales motores del pánico innecesario. El especialista estableció una diferenciación clara:
·Roedores domésticos (Sin riesgo): Las lauchas comunes que habitan en viviendas de ciudad y la rata noruega (negra de cola larga) no son portadoras del virus.
·Roedores silvestres (Riesgo real): El portador es exclusivamente el ratón colilargo, que habita en zonas de campo y entornos naturales, particularmente en la Patagonia y el Noroeste Argentino (NOA).
"Si tenemos lauchitas en casa, no nos va a dar Hanta. Son roedores silvestres los portadores", precisó Derendinger.
Mecanismos de contagio y prevención
El riesgo de contraer la enfermedad no deviene de mordeduras, sino de la inhalación de partículas contaminadas. El proceso ocurre de la siguiente manera:
1.Deposiciones: El roedor silvestre deja orina o heces en un lugar.
2.Secado y suspensión: Al secarse, estas deposiciones se transforman en polvo.
3.Inhalación: Al barrer o mover objetos en lugares cerrados, el polvo se volatiliza y es aspirado por las personas.
Recomendaciones de limpieza
Para evitar el contagio en zonas de riesgo, se aconseja:
·Utilizar barbijo y guantes antes de limpiar lugares que hayan estado cerrados.
·No barrer en seco para evitar levantar polvo; se debe humedecer la zona previamente.
El caso del crucero y la cepa Andes
Sobre el brote en el buque MV Hondius, el veterinario explicó que, aunque Tierra del Fuego es una provincia libre de Hantavirus, el incidente se debió a la cepa Andes. Esta variante específica tiene la particularidad de poder transmitirse de persona a persona, lo que facilitó el contagio dentro del espacio cerrado y poco ventilado de la embarcación.
Finalmente, el profesional recordó que en regiones como Catamarca, el riesgo ambiental más relevante suele ser la Coccidioidomicosis, un hongo del suelo que también se transmite a través del polvo en suspensión durante períodos de viento.
