A contramano de las proyecciones de YPF y el Gobierno, los surtidores registraron una nueva subida este martes. El Diésel lidera los incrementos con un salto de $145 en lo que va del mes.
Lo que se anunció como un periodo de "calma" para los precios de los combustibles ha terminado por convertirse en una carrera de ajustes constantes. Pese a las estimaciones iniciales que descartaban sobresaltos, las estaciones de servicio volvieron a actualizar sus pizarras este martes, consolidando una tendencia alcista que no da tregua.
El Diésel: el epicentro del aumento
El golpe más duro se siente en el segmento productivo. La Infinia Diésel se ha convertido en el producto con mayor aceleración, acumulando una suba de $145 por litro en apenas diecisiete días.
La cronología de los aumentos refleja la inestabilidad:
Inicio de marzo: $2.102
Primer ajuste: $2.182 (+$80)
Valor actual (martes): $2.247 (+$65 adicionales)
Este incremento genera una preocupación inmediata en la cadena de suministros, ya que el costo del combustible pesado impacta directamente en los fletes y logística, provocando un inevitable "efecto rebote" en los precios de la canasta básica y otros combustibles.
La táctica del "retroceso"
Un fenómeno que han advertido los usuarios es la volatilidad engañosa: se registran bajas leves de algunos centavos o pesos que luego son compensadas con saltos de "varios casilleros" hacia arriba. Esta dinámica mantiene la curva de precios siempre en ascenso, desmintiendo la estabilidad que la petrolera estatal y las autoridades de energía habían previsto para este trimestre.
