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Un despido administrativo en una entidad financiera ecuatoriana escaló hasta convertirse en un incidente de seguridad informática masivo. Un ahora extrabajador, en un acto de represalia antes de hacer efectiva su salida, logró vulnerar los protocolos internos y eliminar los registros de cientos de clientes con deudas pendientes.

El "Robin Hood" digital y el vacío sistémico

La maniobra no fue un simple error técnico, sino un movimiento calculado. El empleado utilizó sus credenciales vigentes para ingresar al núcleo del sistema y "limpiar" los expedientes de morosos que mantenían obligaciones por la compra de vehículos, electrodomésticos y préstamos personales.

Las claves del incidente:

·Falla de protocolo: El acceso del empleado no fue revocado de manera inmediata al notificarse el despido, una regla de oro en la seguridad corporativa (Offboarding).

·Impacto masivo: Créditos y deudas desaparecieron de las bases de datos activas, dejando al banco en una situación de ceguera financiera temporal.

·Reconstrucción de datos: La entidad se encuentra en una carrera contra el tiempo utilizando sus copias de seguridad (backups) para intentar restaurar la información y evitar pérdidas millonarias.

De la represalia al fenómeno viral

Mientras el banco enfrenta una crisis de reputación y operativa, en las redes sociales el caso tomó un tinte heroico. Bajo el apodo del "Robin Hood financiero", miles de usuarios celebraron la acción, lo que refleja una profunda tensión social respecto a los sistemas de crédito y las tasas de interés en la región.

Consecuencias legales

A pesar del apoyo en redes, el extrabajador enfrenta un panorama judicial sombrío. Las autoridades ecuatorianas ya iniciaron una investigación por daño informático y sabotaje, delitos que conllevan penas de prisión. Por su parte, el banco está auditando sus procesos para determinar quién fue el responsable de no bloquear el usuario del atacante a tiempo.