En el barrio Autódromo Argüello, al norte de Córdoba capital, el reloj de la familia Villagra tiene una cuenta regresiva fatal: 60 días. Ese es el tiempo que le queda a Pablo (35) antes de perder la obra social que mantiene con vida a su hija Morena, una niña de 9 años que quedó electrodependiente tras un caso de mala praxis médica.
Una vida marcada por un error médico
Hace cinco años, Morena era una niña sana. Sin embargo, un tratamiento con una hormona experimental le provocó una isquemia cerebral. Los médicos le dieron horas de vida, pero ella resistió. Hoy, su realidad es compleja: Electrodependiente y oxígeno-dependiente. Necesita respirador las 24 horas y enfermería permanente en su domicilio.
A pesar del daño, los especialistas aseguran que tiene un 90% de probabilidades de recuperación. Morena ya ha comenzado a balbucear gracias a una válvula fonatoria, un avance que hoy está en riesgo.
El desempleo: el golpe de gracia
La estabilidad de la familia se derrumbó hace semanas cuando Pablo perdió su trabajo en una estación de servicio. Al no tener el respaldo de la obra social (Ospecor), el equipo interdisciplinario que rehabilita a la niña en su casa le advirtió que no podrán continuar sin cobertura.
"He repartido currículums en fábricas, comercios y estaciones de servicio, pero cuando menciono que tengo una hija con discapacidad, me cierran las puertas en la cara", relata Pablo con angustia.
Un hogar bajo máxima presión
La crisis económica no es el único frente de batalla. La esposa de Pablo transita un embarazo de cuatro meses de mellizas, pero no puede salir a buscar empleo ya que debe supervisar constantemente la atención de Morena, quien sufre cuadros de epilepsia y riesgo de broncoaspiración.
El sueño de un tratamiento con células madre en México, para el cual habían ahorrado con esfuerzo, se desvaneció: la inflación y la falta de ingresos licuaron sus ahorros, dejándolos en la quiebra absoluta.
Cómo ayudar
Pablo no pide subsidios, pide dignidad y un empleo formal que le devuelva la cobertura médica a su hija. "No me quedo de brazos cruzados porque acá está en juego la vida de mi hija. Si no consigo trabajo, se muere", sentencia.
·Contacto para ofrecer empleo o ayuda: 351-2931179 (Pablo Villagra).
