Un equipo internacional de paleoantropólogos ha sacudido los cimientos de nuestra historia evolutiva con un descubrimiento en Marruecos que podría ser la pieza perdida en el rompecabezas del origen del Homo sapiens. El hallazgo, realizado en la emblemática Grotte à Hominidés (Cueva de los Homínidos) y publicado en la revista Nature, revela la existencia de humanos primitivos que habitaron el suroeste de Casablanca hace 773.000 años, un periodo en el que la región era un ecosistema vibrante de llanuras y fauna hoy extinta.
La "Confusión del Medio" y el Nuevo Protagonista
Durante décadas, la paleoantropología ha denominado al periodo de hace un millón de años como la "confusión del medio". Era un vacío en el registro fósil donde los ancestros comunes se diversificaban en los linajes que darían lugar a los neandertales en Europa, los denisovanos en Asia y nosotros en África. Hasta ahora, el candidato más firme al ancestro común era el Homo antecessor encontrado en Atapuerca, España.
Sin embargo, los restos marroquíes —que incluyen mandíbulas de adultos, restos de un niño, vértebras y dientes— presentan una gracilidad inesperada. Según Jean-Jacques Hublin, autor principal del estudio, la forma de estos huesos no encaja con la robustez típica de otras especies de la época. Esto sugiere que el noroeste de África no era una zona de paso, sino un centro de innovación evolutiva donde los rasgos anatómicos que hoy nos definen ya empezaban a perfilarse.
El Reloj Magnético: Una Datación Inapelable
Lo que otorga a este hallazgo un peso científico incontestable es su contexto geológico. Los investigadores no solo desenterraron huesos, sino que analizaron los minerales magnetizados presentes en los sedimentos de la cueva. Estos minerales registraron la transición Matuyama-Brunhes, el último gran evento de inversión de los polos magnéticos de la Tierra.
Dado que la comunidad científica sabe con exactitud que esta inversión ocurrió hace 773.000 años, los fósiles de Casablanca se convierten en los restos humanos mejor datados de ese periodo. Esta precisión sitúa la aparición de rasgos "pre-sapiens" en África mucho antes de lo que se creía, equilibrando la balanza frente a los hallazgos europeos y reforzando la tesis de un origen profundamente africano para nuestra especie.
Un Ecosistema Desaparecido
La cueva no solo guardaba huesos humanos. El yacimiento de Thomas Quarry, donde se encuentra la Grotte à Hominidés, es una cápsula del tiempo de 1.3 millones de años.
Los estratos revelan la convivencia de estos humanos primitivos con hienas, osos y los espectaculares babuinos gelada gigantes, hoy desaparecidos.
Además, la presencia de herramientas de piedra confirma que estos individuos no solo estaban evolucionando físicamente, sino que poseían una cultura técnica avanzada para procesar alimentos y defenderse en un entorno hostil.
¿Hacia un Cambio de Paradigma?
Aunque expertos como Chris Stringer y Michael Petraglia mantienen una cautela profesional, coinciden en que estos restos obligan a replantear cuándo y dónde se separaron los linajes humanos. La interpretación más plausible actualmente es que estos fósiles representan a una población de Homo erectus en pleno proceso de divergencia, que eventualmente daría lugar al Homo sapiens.
Este descubrimiento no solo aporta datos fríos a la ciencia; nos enfrenta a la realidad de que, hace casi 800 milenios, seres muy similares a nosotros ya caminaban por las costas de Marruecos, fabricaban herramientas y sentaban las bases biológicas de la humanidad moderna.
