Las intensas tormentas eléctricas que azotaron recientemente a la región cordillerana pusieron en alerta máxima a las autoridades del Parque Nacional Nahuel Huapi. Debido al impacto de rayos en zonas con vegetación vulnerable, se desataron dos focos ígneos que, gracias a un despliegue inmediato, ya se encuentran bajo control.
Los puntos críticos
La respuesta de los brigadistas se dividió en dos escenarios geográficamente opuestos:
·Ribera Norte del Lago Traful: El fuego comenzó tras el impacto de una descarga sobre un ciprés. Al ser un área de acceso restringido, el equipo debió movilizarse por agua. Actualmente, se realizan tareas de "enfriamiento" del suelo para asegurar que el foco no recobre fuerza.
·Zona de Estepa (Cruce de Rutas 237 y 40): En este punto estratégico, el trabajo fue multidisciplinario, involucrando a bomberos voluntarios de Dina Huapi y personal provincial.
Aunque el perímetro está cercado, la sequedad del material combustible en la zona exige una guardia de cenizas rigurosa.
Vigilancia aérea y prevención
La Intendencia del área protegida advirtió que el peligro no ha pasado. Debido a la naturaleza de las tormentas secas, pueden aparecer "focos dormidos" que se manifiestan horas después del evento climático.
Por este motivo, se confirmó que mañana se realizarán patrullajes aéreos en conjunto con el Parque Nacional Lanín. Este monitoreo desde el cielo busca identificar cualquier columna de humo incipiente que no sea visible desde el terreno.
Aviso a la comunidad: Se solicita extremar los cuidados y denunciar cualquier anomalía de forma urgente, ya que las altas temperaturas y la inestabilidad eléctrica mantienen el riesgo de incendio en niveles críticos.
