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El hombre, un turista correntino, dio su vida para salvar a su hijo de 9 años en una zona del embalse Exequiel Ramos Mexía que no tiene habilitación municipal. Denuncian que el lugar cobra entradas de hasta $40.000 pese a no contar con guardavidas ni servicios de emergencia.


Lunes, 26 de enero de 2026 – Con el correr de las horas se conocen detalles más dolorosos sobre la muerte del turista correntino en el sector de Pueblo Blanco ,en el lago El Chocón. El comisario inspector José González, jefe de la Regional Segunda de la Policía de Río Negro, brindó detalles sobre el operativo y la naturaleza del accidente que terminó con la vida de un padre frente a su familia.


Una zona de difícil acceso y nula seguridad

Pueblo Blanco se encuentra ubicado en la margen rionegrina del embalse (jurisdicción de la Comisaría 23 de El Cuy), en un área de la meseta con escasa accesibilidad. González explicó que llegar al lugar requiere de una comisión especial debido a las distancias y la falta de infraestructura.

A pesar de ser un "barrio privado no habilitado", vecinos y testigos denunciaron que en el acceso se cobran tarifas de hasta $40.000 por vehículo. Sin embargo, este cobro no se traduce en servicios: el predio no cuenta con guardavidas, rampas para ambulancias ni puestos de salud.

El momento del sacrificio

El comisario relató que el hijo de la víctima, de apenas 9 años, comenzó a tener dificultades para mantenerse a flote. Ante la desesperación, el padre se arrojó al cauce: “Su hijo se estaba ahogando, él ingresa al cauce y lo saca. Por razones que estamos investigando, esta persona no puede salir y luego se establece que se ahoga”, detalló González.

Tras el rescate, se intentó reanimar al hombre, pero los esfuerzos fueron inútiles debido a la demora de los servicios de emergencia, que debieron recorrer decenas de kilómetros por caminos precarios.

El drama del niño: "Siente que fue su culpa"

Más allá de la pérdida física, el impacto emocional en la familia es devastador. Testigos relataron la desgarradora escena del pequeño de 9 años llorando desconsoladamente en la orilla. “Sentía que su padre murió por su culpa, por haberlo salvado”, relató una mujer que presenció la tragedia.

El caso ha encendido una alerta roja para las autoridades de Río Negro y Neuquén. Mientras la Municipalidad de Cipolletti avanzaba en un proceso de regularización de la zona, la informalidad de estos espacios recreativos sigue cobrándose vidas.