El dramático accidente ocurrido en la zona de La Frontera, en Pinamar, ha tomado un rumbo judicial inesperado. La fiscalía decidió imputar formalmente al padre de Bastián Jeréz, el niño de 8 años que lucha por su vida, bajo la calificación de lesiones culposas agravadas. La Justicia fundamenta esta decisión en una negligencia crítica: el menor no habría llevado el cinturón de seguridad colocado al momento del violento impacto entre el vehículo UTV y una camioneta 4x4.
Esta medida convierte al padre en el tercer imputado de la causa, sumándose a los conductores de los dos vehículos involucrados: un empresario de Junín que manejaba una Volkswagen Amarok y el conductor del UTV donde viajaba el niño.
El estado de salud de Bastián: cuatro cirugías y pronóstico reservado
Mientras la causa avanza en los tribunales, el foco humano permanece en el Hospital Provincial Materno Infantil de Mar del Plata. Tras ser estabilizado y trasladado desde Pinamar, el equipo de neurocirugía detectó múltiples fracturas de cráneo, una de las lesiones más severas que puede enfrentar un paciente pediátrico.
Cronología médica reciente:
·Válvula de control: Se le colocó un dispositivo para monitorear la presión intracraneal, clave para evitar daños neurológicos permanentes.
·Cuarta intervención: Este viernes, Bastián fue sometido a una cirugía de cierre abdominal tras una exploración minuciosa de sus órganos internos.
·Estado actual: El niño permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos bajo pronóstico reservado. Los médicos aguardan una evolución favorable en las próximas 48 horas, mientras la familia recibe asistencia psicológica integral.
Versiones cruzadas: ¿Accidente o imprudencia?
Macarena, la madre del niño, rompió el silencio para desmentir las versiones que circulaban sobre supuestas carreras clandestinas en los médanos. Según su relato, la familia regresaba a su hospedaje junto a una amiga y otras dos niñas cuando se produjo la colisión. Aseguró enfáticamente que ni el niño ni su padre estaban al volante en el momento del choque.
Por su parte, el conductor de la camioneta Amarok, el empresario Manuel Molinari, utilizó sus redes sociales para romper el hermetismo. En un breve comunicado, evitó dar detalles técnicos sobre la mecánica del choque, pero pidió "prudencia, respeto y oraciones" por la salud de Bastián, manifestando su confianza en que la justicia aclarará las responsabilidades de cada parte.
El vacío legal en "La Frontera"
El caso reabre la polémica sobre el uso de vehículos UTV (Utility Task Vehicle) en zonas liberadas o de difícil control como los médanos de Pinamar. Estos vehículos, aunque diseñados para el off-road, poseen jaulas antivuelco y cinturones de seguridad inerciales que son obligatorios. La imputación del padre subraya una doctrina judicial creciente: la responsabilidad de los tutores en el cumplimiento de las normas de seguridad activa y pasiva, incluso en terrenos no pavimentados.
Los peritajes accidentológicos sobre la Amarok y el UTV —ambos secuestrados— serán determinantes para establecer la velocidad de impacto y si hubo una invasión de carril o falta de luces, factores que podrían modificar nuevamente las imputaciones de los tres adultos involucrados.
