A pesar de encontrarse en una situación de extrema vulnerabilidad, vecinos aseguran que el anciano rechaza ayuda directa y prefiere el "trueque". La comunidad pide una intervención integral ante las altas temperaturas.
PLAZA HUINCUL – La crudeza de la realidad social ha vuelto a golpear la sensibilidad de los vecinos de la comarca. En las inmediaciones del basurero municipal, bajo una alcantarilla de la Ruta 17, un hombre identificado como Don Guzmán ha improvisado su refugio, enfrentando las inclemencias del tiempo y la precariedad absoluta.
Un gesto solidario que encendió la alarma
La situación se hizo pública gracias a un vecino que se acercó al lugar para ofrecerle agua fresca y alimento. "Está en una situación muy fea, bajo la alcantarilla con este calor", relató el hombre, quien hizo un llamado a la comunidad para asistir a Guzmán, sospechando que el anciano podría estar alimentándose de lo que encuentra en el vertedero.
Sin embargo, el caso de Don Guzmán no es nuevo para muchos habitantes de Plaza Huincul, y su perfil es el de un hombre que, pese a la carencia, sostiene una fuerte voluntad de independencia.
Entre la jubilación y el "trueque"
Varios vecinos que lo conocen de hace años aportaron detalles que pintan un cuadro más complejo. Algunos aseguran que Guzmán afirma tener una jubilación con la cual se mantiene y suele rechazar comida de forma directa.
Una vecina explicó que el hombre manifiesta tener una "bolsa en la panza" (posiblemente una ostomía), lo que lo obliga a ser extremadamente selectivo con lo que ingiere. "Solo pide agua caliente para té o mate cocido", detalló.
Quienes lo asisten habitualmente destacan que no acepta limosnas. "Él no te recibe nada, te truequea; te da lo que tiene aunque no lo quieras recibir", comentó una mujer que suele invitarle el desayuno cuando lo encuentra refugiado en el hospital durante las noches frías.
Aunque Guzmán suele ser visto en la zona de la "U" o en la guardia del hospital local durante el invierno, su permanencia actual en una alcantarilla de la Ruta 17, bajo temperaturas que superan los 30°C, genera una preocupación inmediata.
