Un informe del sector textil en La Rioja revela un panorama sombrío al cierre del ciclo 2025. Según datos del INDEC, la actividad en las plantas locales se ha desplomado del 59,1% (registrado a fines de 2023) a un crítico 32,5% de su capacidad instalada en la actualidad. Este derrumbe productivo ha forzado a empresas como Hilados a cerrar divisiones enteras, como su planta de confección, resultando en el despido de 70 trabajadores.
Los representantes de la Asociación Obrera Textil (AOT) advierten que la competencia con mercados como el de China o Brasil se ha vuelto inviable bajo el actual esquema de apertura comercial. En los últimos dos años, la provincia ha perdido más de 500 puestos de trabajo directos en un sector que representa la mitad del empleo industrial de la zona.
