El exjugador de Alianza continúa con su cruzada solidaria para reconocer el esfuerzo de los vecinos que trabajan incansablemente. En esta oportunidad, sorprendió a un niño que recorre la calle Eguinoa hasta altas horas de la noche.

Hugo Lizama, reconocido exdefensor central del club Alianza y ahora comerciante, volvió a ser noticia por su particular método de ayuda comunitaria denominado "cadena de favores". Su labor consiste en identificar a vecinos que realizan grandes sacrificios para subsistir y realizarles una compra especial para alivianar su jornada. Esta vez, fue durante las fiestas de fin de año. 

Un encuentro en la noche

El último gesto solidario tuvo lugar en la calle Eguinoa, donde Lizama encontró a un niño que se dedica a la venta ambulante de tortas fritas. Eran casi las 23:00 horas y el pequeño, que había comenzado su recorrida a las 18:00, aún permanecía en la vía pública intentando terminar su mercadería.

Durante el breve intercambio, el niño detalló la realidad que atraviesa su familia:

Esa noche que Hugo lo encontró había arrancado a las de 18 y eran casi las 23.

- "¿No vendiste mucho?", preguntó el ex central de Alianza

- "Está 8 mil la docena... vendí más o menos", dijo y reconoció que "la cosa está difícil".

El chiquito ofrece sus tortas, los días lunes, miércoles y jueves, desde las "17-18, depende", explicó. "Mi mamá las hace y mi papá hace

Reconocimiento al esfuerzo

Fiel a su estilo, Lizama utilizó este encuentro no solo para colaborar económicamente a través de una compra, sino para visibilizar la cultura del trabajo y el sacrificio de las familias de la comarca que buscan salir adelante en un contexto económico complejo.

No es la "primera vez" de Hugo. Hace un tiempo atrás, la ayuda llegó a una vecina luchadora que también ofrecía sus productos en la calle.