Imagen
José Daniel Fabián atribuyó su supuesta cualidad magnética a la vacuna AstraZeneca, pero en 2014 ya exhibía la misma "habilidad" en televisión, sin mencionar dosis ni efectos secundarios. La fecha muestra claramente la inconsistencia dado que se fabricaron en 2020/2021.

El polémico encuentro antivacunas, celebrado el pasado jueves en el Congreso de la Nación y auspiciado por la diputada Marilú Quiroz (PRO), se convirtió en un foco de críticas no solo por las pseudociencias expuestas, sino por la figura de un hombre que afirmaba haberse vuelto "magnético" a causa de las vacunas. Sin embargo, una revisión de archivo demostró la inconsistencia del testimonio.

El momento más llamativo del encuentro –que contó con la participación de la médica ultracatólica Chinda Brandolina– fue la presentación de José Daniel Fabián, quien, con el torso desnudo, se adhirió metales al cuerpo, asegurando que el fenómeno era una secuela de las vacunas contra el COVID-19. Específicamente, Fabián sostuvo en declaraciones a Cadena 3 Rosario que esta cualidad apareció tras recibir dos dosis de AstraZeneca.

De récord Guinness a efecto secundario de vacunas

La supuesta evidencia antivacunas se desmorona al contrastarla con apariciones previas del mismo hombre.

En 2014, mucho antes de la pandemia y del desarrollo de las vacunas COVID-19, José Daniel Fabián ya se había presentado en un programa de Canal 13 mostrando exactamente la misma supuesta habilidad de adherir metales a su piel. En aquella ocasión, el hombre fue presentado por su capacidad, la cual, según se indicó, le garantizaría incluso un lugar en el Libro Guinness de los Récords.

Lo crucial es que, en su aparición de hace once años, el hombre no adujo en ningún momento que su capacidad se debía a una vacuna, ya que el supuesto vínculo entre las dosis y el magnetismo es una narrativa surgida durante la pandemia.

“Levanto bronce, aluminio, hasta oro”, manifestó Fabián en su reciente intervención en el Congreso. Queda por dilucidar si, como sostuvo, los metales que adhiere hoy son más variados que en 2014 a raíz de la inoculación. Científicamente, el cuerpo humano no es magnético, y los especialistas atribuyen el fenómeno a la fricción, tensión superficial de la piel o el sebo natural.

Escándalo político sin repudio

El encuentro, que incluyó la difusión de teorías sin ningún asidero científico como la supuesta vinculación entre vacunas y autismo, causó escozor en la comunidad médica, más aún en un contexto donde los niveles de vacunación están cayendo.

El propio bloque del PRO en la Cámara de Diputados se vio obligado a desligarse de la insólita iniciativa, aunque optó por no emitir un repudio formal hacia la legisladora Marilú Quiroz, quien auspició la jornada.