La situación de los 15 trabajadores del yacimiento petrolero El Sauce se agrava, quienes llevan dos años en una guardia permanente reclamando salarios adeudados y la regularización de sus condiciones laborales. En una fuerte denuncia, Rocío Sepúlveda Esparza, vocera del grupo, calificó el régimen impuesto por la empresa administradora provincial Hidenesa como "insostenible" y de "trabajo esclavo".
El conflicto se inició tras la caída de la operadora anterior. Según Sepúlveda, los empleados quedaron "sin representación legal" y fueron presionados por funcionarios provinciales a firmar un acuerdo considerado "abusivo", obligándolos a trabajar para cancelar deudas de la empresa antes de recibir sus propios sueldos.
Sin sueldo ni derechos: "No estamos en blanco, ni en negro"
La vocera fue contundente al describir las condiciones: “Nos hicieron trabajar nueve, doce horas por día, sin ART, sin seguro, sin aportes y sin sueldo. No estamos en blanco, pero tampoco en negro: es trabajo esclavo”.
El acuerdo firmado preveía un pago de $900.000 mensuales por trabajador, compromiso que, según el grupo, Hidenesa ha incumplido sistemáticamente. "Estamos a 27 de noviembre y no pagaron octubre. No pagaron nada. Y a pesar de eso, siguen sacando petróleo: se llevaron 80 camiones sin cancelar la deuda que tienen con nosotros”, sostuvo Sepúlveda.
La deuda salarial se remonta a diciembre de 2023, y los abogados de los trabajadores se encuentran calculando el monto final, que incluye categorías, antigüedad y ajustes por inflación.
Denuncian maniobras para desgastarlos
Los trabajadores han denunciado recientes acciones que interpretan como intentos de "desgaste" y "violación de derechos". Este martes, un equipo de la provincia y el síndico ingresó al área para un relevamiento patrimonial y avanzar en la entrega del yacimiento a la provincia, dejando nuevamente a los empleados sin ser notificados y sin la presencia de sus abogados.
Como si fuera poco, el campamento quedó sin energía eléctrica días atrás. “No fue por falta de pago: bajaron las térmicas por orden de la provincia. Fue otro intento de desgaste”, señaló la vocera.
Una de las denuncias más graves es la relacionada con el acta labrada durante el relevamiento, donde, según los trabajadores, ellos mismos figuran como "patrimonio personal de la empresa".
Antigüedad en riesgo y abandono político
Los 15 operarios mantienen guardias ininterrumpidas en el yacimiento desde hace dos años, mientras que la empresa y los funcionarios "se niegan a abrir una mesa de diálogo" con su representación legal.
Sepúlveda describió el profundo impacto humano y la desesperación del grupo, algunos con hasta 12 años de servicio: “Tenés que bancarte dos años sin cobrar, sin poder buscar trabajo en blanco porque perderías tu antigüedad. Estamos abandonados y sometidos a una decisión política. Literalmente nos sentimos esclavizados”.
Pese a la situación, los trabajadores se mantienen firmes. “Seguimos esperando. Vamos a hacer las denuncias correspondientes, pero mientras tanto no nos movemos de acá”, afirmó, concluyendo con un deseo de resolución: “Ojalá la próxima entrevista sea para dar una buena noticia”.
