La Cámara de Diputados otorgó media sanción a la iniciativa oficialista que busca recortar los subsidios al gas residencial. La medida exceptúa a la Patagonia y condiciona el descuento en el resto del país.
El mapa de los subsidios energéticos en la Argentina se encamina a una profunda reconfiguración tras el aval obtenido por el oficialismo en la Cámara Baja. Con 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones, el proyecto de ley que modifica sustancialmente el régimen de "Zonas Frías" superó su primer escollo legislativo y ahora espera su tratamiento definitivo en el Senado.
De ratificarse la norma, la asistencia estatal para el consumo de gas natural se focalizará drásticamente, una medida que coincidirá con el periodo de mayor demanda estacional debido a las bajas temperaturas. Según proyecciones debatidas en el recinto, la pérdida del beneficio automatizado podría impactar de forma directa en aproximadamente 1,6 millones de hogares argentinos.
El nuevo esquema de asistencia energética
La propuesta legislativa introduce una fuerte segmentación geográfica y socioeconómica respecto al marco normativo implementado en 2021:
·Cobertura irrestricta: La bonificación tarifaria original se preservará sin modificaciones únicamente para la región patagónica, la Puna y el departamento de Malargüe, en Mendoza.
·Restricción por ingresos: En las localidades incorporadas hace cinco años, el descuento dejará de ser generalizado. Para mantenerlo, los hogares deberán acreditar una situación de vulnerabilidad, establecida en ingresos inferiores al equivalente de tres Canastas Básicas Totales o mediante el encuadre en el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
·Modificación del cálculo: El beneficio ya no se calculará sobre el importe final de la boleta, sino que se limitará estrictamente al componente del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), disminuyendo la proporción real del descuento para los beneficiarios remanentes.
Alcance territorial y repercusiones provinciales
La reestructuración del beneficio afectará a diversos distritos de 15 provincias que actualmente gozan de las tarifas diferenciadas. Las jurisdicciones implicadas en las modificaciones son Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis, La Pampa, La Rioja, Salta, Jujuy, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
La aprobación del proyecto en Diputados se logró gracias al respaldo de bancadas aliadas y gobernadores que comprometieron su voto tras acordar futuras compensaciones en materia energética para el norte del país. Sin embargo, las alertas en el interior no tardaron en encenderse:
·En Córdoba, las estimaciones locales advierten que unos 680 mil clientes residenciales saldrán del esquema automático.
·En Santa Fe y Buenos Aires, las críticas se centraron en el perjuicio económico que sufrirá la clase media.
·Informes técnicos expuestos durante la sesión sugieren que aquellos usuarios que queden excluidos del régimen modificado podrían experimentar subas cercanas al 100% en el valor de sus facturas de gas.
Mientras la oposición catalogó la iniciativa como un fuerte ajuste tarifario encubierto para la temporada invernal, los defensores del proyecto argumentaron que el objetivo es optimizar los recursos fiscales mediante un sistema de subsidios más equitativo y dirigido exclusivamente a los sectores desprotegidos.
