Un inusual mecanismo de contratación por parte del Estado encendió el debate en el ámbito de las fuerzas de seguridad. A través del portal oficial de compras gubernamentales, se constató que el Ministerio de Defensa autorizó un proceso de permuta que contempla la entrega de toneladas de membrillo a cambio de las piezas mecánicas necesarias para arreglar una camioneta 4x4 perteneciente al Ejército Argentino.
El trámite administrativo quedó asentado bajo la órbita de la Dirección de Remonta y Veterinaria mediante el proceso N° 84/13-0785-LPR26 (Expediente EX-2026-24091786- -APN-DRV#EA). El objeto del intercambio especifica textualmente la entrega del cargamento frutícola para la obtención de repuestos destinados a una unidad Chevrolet S10 2.8 TDI STD con tracción integral, correspondiente al modelo 2010.
A pesar de la digitalización de los procesos estatales, fuentes internas de la fuerza calificaron con ironía la medida como un retorno al sistema de trueque tradicional. En el pliego visible de la publicación no se detalla el volumen exacto de la mercadería agrícola involucrada, el origen geográfico de la cosecha ni el listado de los componentes mecánicos que requiere el rodado, el cual ya registra más de una década y media de antigüedad.
Una metodología histórica bajo la lupa por la crisis sectorial
Ante las repercusiones y las críticas surgidas desde diversos sectores políticos, voceros de la institución castrense señalaron que la comercialización de bienes en especie es un recurso utilizado históricamente por la Dirección de Remonta y Veterinaria. Dicho organismo suele percibir los cánones de arrendamiento de sus tierras productivas en formato de materias primas, procediendo luego a su intercambio para el autoabastecimiento.
No obstante, sectores de la oposición y analistas de la gestión de Carlos Presti sugieren que este tipo de operaciones exponen la profunda restricción presupuestaria que atraviesan las Fuerzas Armadas.
Contexto institucional: El malestar en los cuadros militares activos y en situación de retiro se incrementó en los últimos meses debido a las dificultades operativas de la obra social del sector (IOSFA), lo que restringe el acceso a coberturas médicas y medicamentos complejos, contrastando con las promesas de modernización tecnológica de la flota oficial.
