Durante una sorpresiva actividad en la ciudad de Santa Fe, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, reavivó la tensión interna en el Poder Ejecutivo. Tras asistir a una ceremonia religiosa en la Catedral de Rosario, la titular del Senado dialogó brevemente con la prensa local y se diferenció de los métodos políticos del presidente Javier Milei, al tiempo que sumó un ácido comentario respecto a la investigación patrimonial que salpica al jefe de Gabinete.
Al ser consultada puntualmente sobre el escándalo inmobiliario que rodea al ministro coordinador, la funcionaria fue tajante:
“Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni”.
Mensaje por la convivencia y distanciamiento del Ejecutivo
Ante la consulta de los cronistas sobre si el actual jefe de Gabinete debería dar un paso al costado por las denuncias en su contra, Villarruel optó por llamarse a silencio y retirarse con una sonrisa. Sin embargo, minutos antes se encargó de marcar una clara línea divisoria respecto al trato que el primer mandatario dispensa hacia los sectores opositores y la prensa.
“Yo me manejo con mucho respeto hacia todos los sectores. La convivencia en sociedad debe ser con respeto”, remarcó la vicepresidenta, tomando distancia de la tónica discursiva de la quinta de Olivos.
Asimismo, la presidenta de la Cámara alta insistió en que su rol institucional está ligado estrictamente al plano legislativo y no a la toma de decisiones del Ejecutivo. "No participo del gobierno", aclaró, sugiriendo que las explicaciones sobre las controversias oficiales deben ser brindadas por el propio presidente, la secretaria general Karina Milei y los ministros involucrados. En el plano electoral, evitó dar definiciones sobre una eventual postulación de cara a los comicios presidenciales de 2027.
Una conmemoración familiar en su "segunda casa"
El viaje de la mandataria —que requirió un discreto operativo preventivo de custodia en el casco histórico rosarino sin alterar el tránsito vehicular— obedeció a estrictas razones de índole personal y afectiva. Villarruel acompañó a sus allegados residentes en la zona en una misa oficiada por el párroco Osvaldo Macerola.
El motivo del encuentro fue el quinto aniversario del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel, un veterano de la guerra de Malvinas con carrera en el Ejército Argentino que perdió la vida tras contraer Covid-19 durante la emergencia sanitaria. Tras la liturgia en el templo mayor, la funcionaria definió a la localidad santafesina como su “segunda casa”, recordando los lazos familiares e históricos que la unen a la región.
