El panorama en los tribunales federales se torna complejo para Manuel Adorni, ante la posibilidad de que sea convocado a prestar declaración indagatoria en el transcurso de las próximas semanas.
Según trascendidos periodísticos basados en fuentes vinculadas a la investigación, los plazos procesales podrían acelerarse antes de que concluya el mes corriente, debido a la detección de erogaciones que presuntamente se realizaron por fuera de los registros fiscales.
El avance de las pesquisas incluye el rastreo de consumos suntuarios no declarados, entre los que se mencionan estadías de fin de semana en complejos hoteleros de alta gama en Entre Ríos y traslados de esparcimiento al exterior, como un viaje a Punta del Este bajo la lupa del juez Ariel Lijo.
Ante este escenario, el Ministerio Público Fiscal ultima los detalles para enviarle una intimación formal a través de las plataformas del Poder Judicial, exigiéndole que justifique de manera pormenorizada la procedencia de sus activos y entregue los comprobantes de respaldo correspondientes.
El expediente sumó volumen probatorio tras las declaraciones de un proveedor del sector de la construcción que estuvo a cargo de refaccionar la propiedad del funcionario en un barrio privado.
El contratista ratificó públicamente que las transacciones comerciales por las obras se cancelaban enteramente con dinero en efectivo, minimizando el hecho al calificarlo como una práctica habitual de su rubro.
Estas afirmaciones profundizaron las sospechas sobre la existencia de un circuito financiero informal y encendieron las alarmas en el entorno contable del jefe de ministros, que actualmente se encuentra confeccionando informes de descargos patrimoniales que todavía no han sido remitidos a las autoridades competentes.
