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​En una exposición de casi una hora en la Bolsa de Comercio, el Ministro de Economía pidió confianza al sector privado, descartó una devaluación y lanzó duras críticas a quienes pujan por un cambio en el tipo de cambio. Además, confirmó la cesión de la ruta A012 a la provincia de Santa Fe.

​Bajo una consigna de "evangelización" sobre el actual modelo macroeconómico, el ministro de Economía, Luis Caputo, desembarcó en Rosario para disertar ante el círculo rojo empresarial. Con un discurso cargado de datos y definiciones tajantes, el titular del Palacio de Hacienda buscó convencer a los inversores de que el sendero de equilibrio fiscal y baja inflacionaria es irreversible.

​Definiciones fuertes sobre el dólar y la competencia

​Uno de los momentos de mayor tensión y posterior repercusión fue cuando el ministro se refirió a las presiones para devaluar la moneda. "No esperen devaluación; me dan lástima los que creen que es lo necesario para ser competitivos", disparó Caputo, instando a las empresas a buscar competitividad mediante la innovación y la eficiencia en lugar de ajustes cambiarios.

​Para ejemplificar su postura, comparó los casos de dos industrias nacionales: criticó la postura de la firma Fate ante la apertura comercial y elogió a Lumilagro, señalando que esta última logró récords de producción y exportación compitiendo con marcas internacionales.

​Promesas de obra y gestión vial

​En el plano de los anuncios concretos para la región, Caputo confirmó una noticia largamente esperada por la gestión santafesina: la Nación le cederá a la Provincia la ruta A012 (segunda circunvalación) para que el gobierno local se encargue de su reparación, mantenimiento y del ordenamiento de los accesos portuarios mediante un sistema de peajes unificado.

​Asimismo, anticipó que a partir de junio se licitarán 12.000 kilómetros adicionales de rutas bajo un esquema de concesión privada, donde el financiamiento deberá provenir del sector empresarial a cambio de la explotación de peajes, marcando el fin del modelo de obra pública financiada directamente por el Estado nacional.

​Retenciones y el "riesgo fiscal"

​Consultado por uno de los temas que más preocupa al sector agroindustrial, el ministro fue honesto sobre la imposibilidad inmediata de eliminar los derechos de exportación. "Me encantaría bajar las retenciones a cero mañana, pero no puedo", admitió, argumentando que un bache fiscal en este momento pondría en riesgo la estabilidad lograda. No obstante, ratificó que el objetivo final del programa es su eliminación total una vez consolidado el superávit.

​Los puntos destacados de la exposición:

​Crecimiento: Afirmó que 12 de los 16 sectores económicos ya muestran signos de recuperación y que el PBI se encamina a niveles récord.

​Energía: Proyectó exportaciones por 270.000 millones de dólares en la próxima década gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

​Inversiones: Destacó que ya hay 13 proyectos aprobados bajo el RIGI que suman 27.000 millones de dólares.

​Inflación: Admitió que el índice de marzo podría mostrar una leve suba por el impacto en combustibles y educación, pero aseguró que no desviará el rumbo general.

​El clima en la Bolsa: Aunque el salón contó con una presencia masiva de empresarios y figuras políticas como la diputada Romina Diez, el ambiente fue de cautela.

Si bien el sector apoya el trazo grueso del modelo, persisten dudas sobre la velocidad de la recuperación del consumo y la recaudación en los niveles locales.