El final de la sesión del Concejo Deliberante de este martes dejó en evidencia que los ánimos están caldeados. Lo que pareció ser una broma del presidente del Cuerpo, Daniel Vidondo, fue tomado como una chicana política y disparó un duro reclamo del concejal Avila: "no me falte el respeto".
Inmediatamente se sumaron Liliana Gorsd del lado de Vidondo, mientras que Casado y Doroschenco se sumaron a Avila. No hubo gritos pero si palabras elevadas de tono.
La situación dejó a las claras la nueva temperatura en el microclima del CD de Huincul y lo que se viene para el año de sesiones ordinarias: mucho tironeo tras la ruptura del intendente Claudio Larrza con el ex secretario de Gobierno, Nelson Alvarez. La etapa preelectoral, le agrega otro poco de combustible.
