En una jornada marcada por la alta participación y el debate interno, el Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén (SEJUN) definió el rumbo de su plan de lucha tras un masivo encuentro provincial. La organización gremial comunicó que "en el día de la fecha, se llevó a cabo un plenario provincial con la participación de más de 400 trabajadoras y trabajadores judiciales de toda la provincia, tanto de manera presencial como virtual", reflejando la representatividad de la decisión tomada.
El foco del debate estuvo puesto en la falta de avances en las negociaciones paritarias con el máximo tribunal de la provincia. Al respecto, el gremio señaló que "se analizó el contexto actual del conflicto en torno a la situación salarial y laboral del sector". Pese al malestar acumulado, el plenario optó por una estrategia que privilegia la negociación directa antes de escalar las medidas de acción directa.
En este sentido, los trabajadores resolvieron "adoptar una postura de apertura al diálogo, evitando en esta etapa la profundización del plan de lucha". Sin embargo, esta tregua en el endurecimiento de las medidas no implica una normalización total de las tareas en los juzgados y dependencias. Según explicaron desde SEJUN, la nueva etapa "implica la continuidad del quite colaboración y la realización de asambleas en los lugares de trabajo", manteniendo el estado de alerta permanente.
La dirigencia gremial subrayó que esta postura busca dar una señal clara hacia las autoridades judiciales. "La decisión se enmarca en la voluntad del sindicato de propiciar instancias de diálogo y negociación, a la espera de una convocatoria por parte del Tribunal Superior de Justicia que incluya una propuesta superadora en relación al acta vigente", indicaron en el documento difundido tras el plenario.
Hacia adelante, el futuro del conflicto quedará supeditado a los movimientos del TSJ. Los asambleístas decidieron "facultar a la conducción del sindicato a convocar a un nuevo plenario provincial en caso de recibir una propuesta, a fin de que sea analizada y definida colectivamente su aceptación o rechazo". No obstante, advirtieron que la paciencia tiene límites: "En caso de no existir convocatoria ni propuesta alguna, la conducción también queda facultada para definir y profundizar nuevas acciones en el marco del plan de lucha", las cuales se comunicarán de manera oportuna.
