El Jefe de Gabinete enfrenta uno de sus momentos más críticos en el Gobierno. Mientras el presidente Javier Milei intenta sofocar los rumores de un posible desplazamiento, la diputada Marcela Pagano sumó nuevas pruebas en la justicia penal que ponen en duda la consistencia de la declaración jurada del funcionario.
El "Ocultamiento" en Exaltación de la Cruz
El núcleo de la nueva presentación judicial se centra en una propiedad no declarada en el Country Indio Cuá Golf Club. Según la denuncia a la que se tuvo acceso, Adorni mantendría una doble operación inmobiliaria en el exclusivo barrio privado:
·Alquiler de lujo: Estaría rentando una vivienda de fin de semana cercana al hoyo 1 del campo de golf.
·Construcción en marcha: En paralelo, se le adjudica la edificación de una casa de dos plantas situada a metros del hoyo 17.
·Titularidad cruzada: La denuncia señala que las expensas del lote en cuestión (que rondarían los 700.000 pesos) figuran a nombre de su esposa, Bettina Angeletti.
Gastos que no cierran
Pagano sostiene que el salario de Jefe de Gabinete resulta insuficiente para cubrir el nivel de vida que ostenta el funcionario. Entre los puntos que la justicia deberá peritar se encuentran:
Omisión de bienes: En su declaración oficial solo figuran porcentajes de departamentos en Capital Federal y La Plata (este último por donación), sin rastro de terrenos en Exaltación de la Cruz.
Viajes y consumos: Se mencionan vuelos privados a Punta del Este, pasajes internacionales a Nueva York por 5.000 dólares y consumos de tarjeta de crédito que ascenderían a los 17 millones de pesos.
Costo de ingreso: El acceso al club de campo implicaría un desembolso inicial de 5 millones de pesos, con propiedades que promedian los 150.000 dólares.
Entre la desmentida y la incertidumbre política
A pesar de la gravedad de las acusaciones, la estrategia oficial ha sido el abroquelamiento. Adorni salió a desmentir versiones periodísticas que daban por hecho su salida de la Casa Rosada, calificándolas de operaciones mediáticas.
Por su parte, el presidente Milei respaldó públicamente a su colaborador, aunque en los pasillos del poder se recuerda con suspicacia que gestos similares de apoyo precedieron renuncias de otros funcionarios en el pasado reciente. La fragilidad de la posición de Adorni queda expuesta ante una opinión pública que observa con lupa la coherencia entre el discurso de austeridad estatal y el patrimonio privado de sus principales referentes.
