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La abogada y periodista Natalia Volosín lanzó duras acusaciones contra sectores del Poder Judicial y el Ejecutivo, afirmando que existe un intento coordinado para frenar la difusión de evidencia "abrumadora" en la causa $LIBRA. Según Volosín, el peritaje del teléfono de Mauricio Novelli contiene material irrefutable que vincula reuniones, fechas y transacciones con la cúpula del poder.


El peritaje de Novelli: El corazón de la causa

Volosín destacó que pocas veces se ha visto tal densidad de pruebas en un expediente de corrupción. Los elementos clave extraídos del dispositivo incluyen:

·Registros digitales: Contratos, billeteras virtuales y transacciones de criptoactivos.

·Pruebas de agenda: Fotos, horarios y fechas que coinciden con ingresos oficiales a la Casa Rosada.

·Gestiones: Evidencia de reuniones que terminaron de configurar el presunto esquema ilícito.

Críticas a la cúpula judicial y política

La periodista apuntó directamente contra figuras centrales que, según su visión, han entorpecido el avance del proceso:

·Fiscal Eduardo Taiano: Lo acusó de retener pericias clave durante meses y de "ocultar pruebas abrumadoras" a las partes. Además, calificó su figura como "esmerilada" para una causa de esta magnitud.

·Ministro Juan Bautista Mahiques: Cuestionó su "defensa obscena" del presidente Javier Milei y criticó su aparente desconocimiento sobre cómo funcionan los peritajes tecnológicos en una investigación penal.

·Contraste judicial: En contraposición, resaltó la labor del juez Marcelo Martínez de Giorgi, a quien le adjudicó haber custodiado la prueba y notificado correctamente a las partes.

Alerta por la libertad de expresión

Una de las mayores preocupaciones planteadas por Volosín es la apertura de una causa paralela en la Procuración. La abogada advirtió que esto podría ser un mecanismo de amedrentamiento para obligarla a revelar sus fuentes periodísticas.

"Intentan que divulgue quiénes fueron mis fuentes; están desquiciados", sentenció, denunciando que el fiscal Taiano la citó a declarar en un tono que sugiere culpabilidad, lo que representaría una violación directa a la libertad de prensa y al secreto profesional.