En un movimiento que redefine el equilibrio de poder en Medio Oriente, las fuerzas de Israel y Estados Unidos ejecutaron durante las últimas horas una serie de incursiones militares sobre territorio iraní. La ofensiva, centrada principalmente en Teherán, ha sido justificada por el gobierno israelí como una maniobra defensiva de carácter "preventivo", lo que ha derivado en la imposición inmediata del estado de emergencia en todo el territorio de Israel.
El operativo, que se desarrolló a plena luz del día, provocó fuertes estruendos en el corazón de la capital iraní. Según reportes de testigos presenciales se detectaron columnas de humo en las proximidades de los despachos oficiales del ayatolá Ali Jamenei. Aunque Teherán fue el foco principal, medios locales indican que la ofensiva alcanzó otros puntos estratégicos del país. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado cifras oficiales de víctimas o daños materiales específicos.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump confirmó la participación directa de sus fuerzas, calificando la acción como el inicio de "operaciones de combate significativas".
A través de sus canales oficiales, el mandatario estadounidense justificó la intervención bajo la premisa de frenar el avance nuclear de Teherán.
"Irán jamás poseerá un arma nuclear", sentenció Trump, vinculando la ofensiva con la necesidad de neutralizar misiles que podrían amenazar la seguridad interna de Estados Unidos.
El Ministerio de Defensa israelí, liderado por Israel Katz, ha blindado el país ante la expectativa de una represalia inminente. Las medidas incluyen alertas constantes en diversas ciudades para que los civiles permanezcan cerca de los refugios. Tanto Irán como los países involucrados han restringido el tránsito de aeronaves. Hay presencia masiva de la flota naval y aérea estadounidense que ya se encontraba en la región como mecanismo de presión.
La comunidad internacional observa con incertidumbre el paradero del líder supremo Jamenei, cuya ausencia pública en los últimos días ha alimentado las especulaciones en un escenario donde la diplomacia parece haber cedido su lugar a la fuerza militar.
