La fundadora de Los Piletones cuestionó con dureza las recientes declaraciones del expresidente sobre la calidad de vida en la pobreza. Advirtió que la demanda de alimentos crece, especialmente entre los jubilados.
Margarita Barrientos, referente social que históricamente mantuvo un vínculo estrecho con Mauricio Macri, marcó una tajante distancia tras las polémicas frases del exmandatario sobre la situación de los sectores vulnerables. En una reciente entrevista radial, Barrientos calificó de "desconexión con la realidad" la idea de que la pobreza actual sea comparable con la vida de la realeza de hace un siglo.
El contraste entre la "nube" y la mesa diaria
"Díganme en qué lugar un pobre vive como un rey. Es como burlarse de la gente", sentenció la dirigente en diálogo con Radio 750. Barrientos, que recibe mensualmente un aporte económico personal de Macri para sostener sus comedores, no dudó en señalar que esa visión dista mucho de lo que observa en el territorio: "A la gente le falta el pan de cada día. Tienen que viajar apretados en un tren solo para buscar comida en un comedor social".
Para la fundadora de Los Piletones, estas interpretaciones surgen de sectores que "viven en una nube donde a ellos no les falta nada", ignorando el sacrificio diario de quienes no poseen un empleo formal ni una vivienda digna.
Los Piletones: 5.000 familias y el drama de los jubilados
La situación en el comedor de Villa Soldati es un termómetro de la crisis. Actualmente, el espacio asiste a cerca de 5.000 familias, brindando las cuatro comidas diarias sin restricciones de cupos. Sin embargo, Barrientos destacó un cambio doloroso en el perfil de quienes asisten:
·Nuevos asistentes: Se multiplicó la presencia de adultos mayores. "Ver a jubilados que trabajaron toda su vida viniendo a comer lo que uno les da, y no lo que ellos quieren, causa mucha tristeza", lamentó.
·Migración interna: Advirtió que en las provincias la falta de oportunidades es total, lo que empuja a los jóvenes a abandonar sus hogares buscando sustento en otros lugares.
·Cifras vs. Realidad: Al ser consultada sobre la supuesta baja de la pobreza, fue tajante: "No sé en qué sentido bajó. A mí nadie me lo cuenta, yo lo veo en la gente que no tiene trabajo ni un lugar digno".
Un vínculo que se sostiene desde el aporte, pero no desde el discurso
A pesar de la dureza de sus críticas políticas, Barrientos reconoció que el expresidente continúa colaborando económicamente con la fundación. "Gracias a Dios, Macri aporta, como mucha otra gente", explicó, aclarando que es ese apoyo privado —y no la coincidencia ideológica— lo que permite que el comedor siga funcionando en un contexto donde el optimismo oficial no parece llegar a los barrios más necesitados.
