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En un contexto donde el discurso oficial promueve la reducción del aparato estatal, la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI) quedó en el centro del debate tras recibir una adjudicación de $114 millones. La controversia radica en que la directora ejecutiva de dicha entidad es María Josefina Rouillet, esposa de Federico Sturzenegger, actual Ministro de Desregulación.

El eje de la contradicción

El servicio contratado consiste en el dictado de clases de inglés para los integrantes del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN). Sin embargo, surge un interrogante lógico: la propia normativa del ISEN establece que, para ingresar, es obligatorio certificar un dominio avanzado del idioma (mediante exámenes como TOEFL, IELTS o Cambridge). Esto ha generado cuestionamientos sobre la necesidad real de una inversión tan elevada en formación básica para diplomáticos que ya deberían ser bilingües.

Detalles de la contratación

·Modalidad: No se realizó mediante licitación pública, sino a través de una "Adjudicación Simple por Especialidad".

·Vínculos: Debido a la relación conyugal entre la proveedora y el ministro, se activaron los protocolos del Decreto 202/2017. A pesar de que la Oficina Anticorrupción (OA) detectó un "vínculo positivo", la Cancillería decidió avanzar con el contrato de nueve meses.

·Argumento Oficial: El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Pablo Quirno, defendió la transparencia del proceso, alegando que la AACI presta servicios al Estado de forma ininterrumpida desde 2018.

Contexto Político

Esta noticia se conoce en una semana movida para Sturzenegger, quien recientemente defendió una reforma laboral que permitiría recortar salarios por enfermedad. La paradoja entre la retórica de la "libre competencia" y la adjudicación directa a un familiar directo de un funcionario de alto rango ha encendido las críticas por parte de diversos sectores sociales y políticos.